Detalle del rostro de una estatua de la diosa Afrodita.

Las diosas Olímpicas, las diosas griegas más poderosas

De los doce Dioses Olímpicos, las deidades más importantes de la mitología griega, seis eran mujeres: Atenea, Artemisa, Hestia, Afrodita, Hera y Tique.

Los Doce Olímpicos era las doce diosas y dioses griegos de mayor importancia en la mitología grecorromana. Según las creencias de los griegos, y los romanos, estos dioses estaban entre los más poderosos y se denominaban Olímpicos debido al hecho de que estos se reunían en el Monte Olimpo, considerada como la montaña más alta de Grecia, para discutir sus asuntos.

Equivalencias entre los dioses griegos y los romanos

Los romanos adoptaron prácticamente todo el panteón de dioses griegos, sobretodo veneraron intensamente a las Diosas y Dioses Olímpicos. No obstante, si bien respetaron en gran medida el grueso del canon de la mitología helénica, un detalle en particular que debemos remarcar es que los romanos renombraron a todos los dioses griegos y les dieron nombres más afines a la lengua latina. No obstante, las historias, orígenes y creencias sobre los mismos permanecieron relativamente iguales.

Artículo principal sobre Equivalencias entre los dioses Griegos y los Romanos.

Las diosas

Atenea

Atenea o Atena, conocida como Minerva por los romanos, era la más sabia de todos los dioses del panteón. Diosa de la sabiduría, la estrategia y la guerra justa, Atenea fue una de las deidades más veneradas por todos los griegos y los romanos, siendo venerada con igual intensidad tanto en las tierras griegas como en las colonias.

Además de lo anteriormente mencionado, Atenea era la diosa de las matemáticas, la fuerza, la estrategia, la habilidad artística, el coraje y la valentía, la inspiración, la ley y la justicia. Debido a la admiración que los griegos y los romanos tenían por esta diosa, con el paso de los siglos le fueron adicionando responsabilidades, por dicha razón esta diosa preside sobre tantas cosas.

Fotografía de la estatua Atenea Promacos.
Estatua de Atenea Promacos por Leonidas Drosis, 1836. La misma está basada en una estatua de Atenea en bronce creada por Fidas en la Antigua Grecia. Promacos era el soldado en la primer linea de batalla, por esa razón Atenea posee su égida, su lanza y su casco.

Atenea tuvo un nacimiento muy curioso y particular. Tras experimentar un fuerte y agobiante dolor de cabeza, Zéus, su padre, sintió como su frente se abría desde dentro. De esta abertura salió Atenea, ya como una mujer adulta y vistiendo su armadura.

Si bien en los mitos principales Atenea no tenía madre, en mitos menores se dice que Zéus, tras relacionarse sentimentalmente con la diosa de la sabiduría Metis, temió dejarla embarazada y que esta de a luz un hijo más poderoso que mismo dios del trueno, razón por la cual la devoró y esta, con el paso del tiempo, dio a luz dentro del cuerpo de Zéus.

Esta diosa estuvo involucrada en varios conflictos, incluidos el mito del titan Prometo y la llama de la sabiduría, la Guerra de Troya, y varios otros episodios de la mitología grecorromana. Atenea contaba con el égida, un escudo imbatible, una lanza, armadura y un amuleto denominado gorgoneion que inducía el terror en los enemigos.

Atenea fue una de las tres vírgenes.

Artemisa

Fotografía de Artemisa.
Estatua de artemisa y su ciervo. Museo Louvre.

Artemisa o Ártemis, Diana para los romanos, era la diosa de la cacería y los animales salvajes, los nacimientos, la virginidad los bosques y las colinas. Esta diosa fue una de las deidades más queridas y veneradas tanto por los griegos como por los romanos. Debido a su carácter de protectora de los niños y las mujeres embarazadas, era una de las diosas a la que más ofrendas se le ofrecían.

Esta querida diosa era la hija de Zéus y la titán Leto, y su característica más particular es que se rehusó durante mucho tiempo a enamorarse, viviendo sólo para la cacería. A pesar de que varios dioses intentaron ganar su corazón, la diosa siempre los rechazó. Pero el amor llamaría a las puertas de Artemisa cuando esta, sin buscarlo ni quererlo, se terminó enamorando de su compañero de cacerías, Orión. No obstante, en un acto cruel del destino, nunca llegaron a concretar su romance ya que Artemisa mata accidentalmente a Orión durante una de sus cacerías al confundirlo con una bestia entre los arbustos.

Artemisa fue una de las tres vírgenes.

Hestia

Hestia, o Vesta para los romanos, era la diosa de la arquitectura, el fuego sagrado, el hogar, lo doméstico, el estado y la familia. Esta diosa, si bien fue importante para los griegos, fue de extrema importancia para los romanos, quienes tenían un conjunto de sacerdotisas denominadas como las Vírgenes Vestales, las cuales debían rendirle culto y mantener la llama sagrada de la ciudad de Roma.

La diosa Hestia era la hija de Cronos y Rea, y a pesar de los reiterados intentos de Apolo y Poseidón por ganar su corazón, la misma permaneció virgen debido a una promesa de pureza hecha a Zéus.

Varios hogares por toda Grecia mantenían una pequeña llama en su honor, y generalmente se le ofrecía la primer ofrenda. La mayor de las curiosidades sobre esta diosa es que si bien en Grecia no poseía un culto o templo propio, al ser tan querida se la veneraba en todos los templos, incluso los templos dedicados a otros dioses. Si bien no poseía templos propios, todas las ciudades mantenían celosamente un fuego en honor a la diosa.

Fotografía de la estatua de la diosa Vesta.
Estatua de la diosa Hestia.

Debido a que era la diosa de la familia, cuando nacía un nuevo integrante de la familia o un niño era adoptado, se lo presentaba ante la llama de Hestia para que esta lo bendiga y proteja.

Hestia fue una de las tres vírgenes.

Artículo principal sobre Vesta.

Afrodita

Afrodita
Adorno en cerámica del siglo IV AC con la forma de la diosa Afrodita emergiendo de una concha marina.

La diosa Afrodita, llamada Venus por los romanos, era la diosa de la belleza, el amor, y la sexualidad, así como a su vez la más bella de todas las diosas. Según la Teogonía de Hesíodo esta bella diosa nació tras la cruenta batalla entre el titán Cronos y su padre Urano. Cronos, en un acto de furia, rebanó los genitales de su padre y los arrojó al Pafos. Al hundirse en las aguas una espuma comenzó a surgir y de esta espuma salió la bella diosa, por esta razón se la solía llamar como la diosa «surgida de las aguas». No obstante, en la Iliada de Homero, se mencionan a Zéus y Dione como sus padres.

Para evitar un conflicto entre los dioses, y temiendo que la belleza de la diosa cause una guerra celestial, Zéus obligó a la diosa a contraer matrimonio con Efesto, un dios feo y deforme, pensando que esto calmaría los celos de los demás dioses quienes veían en la unión entre Afrodita y Efesto un equilibrio. No obstante, la hermosa diosa Afrodita no era feliz con el talentoso pero a la vez estéticamente horrible Efesto, y por esta razón lo engañó en reiteradas ocasiones tanto con mortales como con otros dioses. Principalmente con el belicoso dios Ares, Marte para los romanos, el dios de la guerra de imponente físico y caracter.

Debido a su belleza y su carácter receloso, la diosa causó varios conflictos en la mitología griega, entre los que se encuentran la pelea entre Perséfone y su padre Zéus, la Guerra de Troya y varios otros conflictos.

Hera

Busto de la diosa Hera.
Busto romano de la diosa Hera (Juno para los romanos) basado en un busto griego del siglo V.

Hera, conocida como Juno por los romanos, era la reina de los Dioses Olímpicos. Esposa, y a la vez hermana, de Zéus, era la diosa del matrimonio y el nacimiento. Se caracterizó por sus venganzas hacia las amantes e hijos ilegítimos de su esposo. Sobretodo su odio hacia Heracles (Hércules) el más famoso de los hijos ilegítimos de Zéus.

De todas las deidades era una de las más impiadosas con los mortales, como demostraron sus acciones contra Paris en los albores de la Guerra de Troya. Debido a que era la diosa reina generalmente poseía una corona denomina polos. No obstante, esta poderosa diosa no se convirtió en reina por su relación matrimonial con con Zéus, el más poderoso y rey de todos los dioses. Hera ya era una reina antes de su casamiento, la reina del Monte Olimpio, y su dominio eran los cielos.

Tique

Tique o Tiqué, denominada Fortuna por los romanos, era la diosa de la suerte, el destino y la fortuna. En efecto, la palabra fortuna viene del nombre que los romanos le dieron a la diosa. Debemos entender que la diosa no solo representaba los aspectos positivos de dichas características, sino también los negativos. La fortuna, de hecho, puede ser tanto buena como mala. Debido a esto la diosa era comúnmente caracterizada sosteniendo una rueda, la rueda de la fortuna con la que comandaba los destinos del mundo.

Esta diosa era venerada principalmente en Tebas y Argos, pero fue en Atenas donde tuvo su mayor veneración ya que los atenienses creían que la diosa había favorecido a su ciudad por sobre las otras polis griegas. Como Fortuna, en Roma, fue muy venerada incluso mucho más que en Grecia, quizás porque los romanos no le atribuían la mala suerte ni el infortunio, sino que la veían como una diosa exclusivamente buena y caritativa. Para los griegos, Tique podía dar y a la vez quitar.

No era raro que cuando alguien se accidentaba o sufría lo que percibía como mala suerte, este intentara «reconciliarse» con la diosa ofreciéndole una ofrenda en su honor para intentar volver a ganar su favor.

Como con la gran mayoría de las otras deidades griegas, existen varios mitos alrededor del origen de la diosa. En ocasiones se la representa como la hija de Zéus. No obstante, el más popular es el relatado por el gran poeta Hesíodo, en el cual presenta a Tique como la hija de Oceano y Tetis

En las varias estatuas dedicadas a Tique se la muestra sosteniendo distintos elementos. Ya mencionamos la rueda de la fortuna. No obstante, la diosa también podía tener un cuerno de la abundancia, o sostener una bola en equilibrio (simbolizando lo volátil del destino), así como una venda sobre sus ojos simbolizando la incertidumbre futura. Muchas veces se la representaba sosteniendo al infante Pluto, la personificación de la riqueza.

Fotografía de la estatua de la diosa Tique.
Estatua en mármol de la diosa Tique sosteniendo al infante Pluto, la personificación de la riqueza.
Leave a Reply

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies