Estatua de Zeus en la fuente de Navona.

Zeus, el dios del trueno y el rey de los dioses griegos

Zeus, denominado Júpiter por los romanos, el dios del trueno era rey y el más poderoso de todos los dioses griegos. El mayor de los Doce Olímpicos.

Los dioses olímpicos

Zeus es uno de los Doce Olímpicos. Las diosas y dioses griegos de mayor importancia y poder en la mitología grecorromana.

Artículo principal sobre Los dioses Olímpicos, los dioses griegos más poderosos.

Resumen del dios Zeus

Detalle de Zeus sosteniendo a Nike.
Zeus sosteniendo a Nike, la personificación de la victoria.

Nombre romano: Júpiter

Presidía sobre: el cielo, los rayos, los truenos, la hospitalidad, el honor, el orden y el reinado.

Títulos: Rey de los dioses, Padre de los dioses y los mortales.

Padre: Crono

Madre: Rea

Hermanos: Poseidón, Hestia, Hades, Deméter, Quirón, Hera.

Hijos: Debido su inmensa cantidad de hijos, hemos separado la lista.

Símbolos: el rayo, el égida, una balanza, el roble, el cetro real.

Animal sagrado: el águila, el lobo, el pájaro carpintero.

Detalles: Era considerado como el padre de todos los dioses y mortales, un dios que trajo justicia en lugar de violencia (Hesíodo), y un ente de poder extremo. Generalmente intentaba mantenerse neutral cuando había conflictos entre los dioses y actuar a manera de mediador.

Hijos de Zeus

Los siguientes son algunos de los hijos más importantes de Zeus:

Con diosas

Con Deméter: Perséfone.
Con Dione: Afrodita (Según La Ilíada)
Con Eurínome: las Gracias.
Con Hera: Ares, Ilitía, Hebe, Hefesto.
Con Leto: Apolo, Artemisa.
Con Maia: Hermes.
Con Metis: Atenea (en otras versiones la procrea por si mismo)
Con Mnemósine: las Musas.
Con Temis: las Estaciones, las Morias.

Con mortales y otros seres

Con Alcmena: Heracles.
Con Antíope: Anfión, Zeto.
Con Calisto: Arcas.
Con Danae: Perseo.
Con Egina: Éaco.
Con Electra: Dardano, Harmonia, Iasos-
Con Europa: Minos, Radamantis, Sarpedón.
Con io: Épafo.
Con Laodamía: Sarpedón.
Con Leda: Pollux, Helena.
Con Niobe: Argos, Pelasgo.
Con Pluto (ninfa): Tántalo.
Con Sémele: Dionisio.
Con Táigete: Lacedemón.

Características del dios del trueno

Busto de Júpiter.
Busto de Júpiter (Zeus) en el Museo del Vaticano.

Zeus, denominado Júpiter por los romanos, era el más poderoso de todas las deidades grecorromanas, a tal punto que el mismo era considerado unánimemente como «El padre de los dioses y de los hombres». Zeus fue el último en nacer de los hijos de los titanes Crono y Rea, por lo que logró salvarse de la ira de su paranoico padre, quien decidió devorar a sus hijos al creer que estos terminarían derrotándolo y ocupando su puesto en el futuro (profecía que, irónicamente, se terminó autocumpliendo a causa de la reacción de Crono ante dicha profecía).

Afligida al ver cómo cada uno de sus hijos era inevitablemente devorado sin excepción, Rea logró salvar a Zeus de su voraz padre con la asistencia de Gea. Para esto, Rea dio a luz en la isla de Creta, y cuando Crono vino a reclamar a su victima esta le ofreció una roca envuelta en pañales en su lugar. La infancia de Zeus varía de autor en autor. Según Higinio fue criado por la ninfa Amaltea, y para ocultar a la joven deidad de su padre esta colgó al infante de una cuerda amarrada a un árbol, ya que su padre gobernaba sobre la tierra, los cielos y el mar. Al estar colgado, entonces, su padre no podía verlo. Según Apolodoro y su Biblioteca mítica (fuente tardía del siglo I o el siglo II), el futuro rey de los dioses fue criado por una cabra, también llamada Amaltea, en una caverna en el monte Ida. Cuando el niño comenzaba a llorar, un grupo de soldados cretenses denominados Curetes gritaban y golpeaban sus lanzas contra sus escudos para que así su padre no pueda escuchar los sollozos.

Al volverse un hombre, Zeus confrontó a su padre, obligándolo a vomitarlos. Primero la piedra, y luego a cada uno de sus cinco hermanos, en orden reverso. En otros mitos Zeus corta el estómago de su padre y extrae a sus hermanos. No obstante, unánimemente todos los mitos ponen a Zeus como el liberador de sus hermanos, y el más poderoso de los olímpicos (salvo por un mito no tan popular en el cual Rea logra salvar también a Poseidón al nacer escondiéndolo entre un rebaño de ovejas). Además de sus hermanos Zeus también liberaría del Tártaro a los hecatónquiros y a los cíclopes.

La Titanomaquia

Tras liberar a los cíclopes estos le regalarían el poder del rayo. Junto a sus hermanos, los hecatónquiros y los cíclopes Zeus derrota definitivamente a Cronos y los titanes en un evento guerra denominado como la Titanomaquia, una cruenta guerra celestial. La mayoría de los titanes sobrevivientes son arrojados al Tártaro, pasar durante toda la eternidad en su desoladora penuria. Atlas, uno de los titanes, es castigado debiendo sostener el peso del cielo sobre sus hombros durante toda la eternidad.

Tras la batalla contra los titanes Zeus dividió el mundo con sus hermanos más poderosos. El mundo se dividía en los siguientes lugares: los cielos, los mares, las profundidades y la tierra. Según la Iliada de Homero, luego de vencer a los imponentes titanes, Hades, Zeus y Poseidón se dividieron el mundo entre ellos (dejando la decisión enteramente al azar). El cielo quedó para Zeus (a veces se le adjudica también la tierra), las profundidades o el inframundo para Hades y los mares para Poseidón.

La tierra dependiendo de la versión del mito que leamos, era gobernada por Zeus o, más comúnmente, quedaba como una zona neutral para los humanos, héroes, semidioses y bestias conectando básicamente a todos los mundos o reinos entre si. No obstante, el dios del trueno era juez y señor de sus habitantes.

Generalmente en el arte, sobretodo en la escultura, Zeus es representado como un hombre de mediana edad, cabello rizado, una tupida barba mediana y un cuerpo musculoso. Zeus es representado de manera casi exclusiva sosteniendo su rayo, el más característico e imponente de sus poderes.

El carácter y la personalidad de Zeus

Si bien Zeus era el más poderoso de todos los dioses, este no tenía un carácter estoico, al contrario, le gustaba divertirse y reír con los demás dioses (Hesíodo hace hincapié en este aspecto de su personalidad). A pesar de propinar castigos extremadamente severos en ocasiones, Zeus era visto como un dios justo y extremadamente prudente. Muchas veces retirándose de un conflicto para meditar su decisión antes de impartir su juicio.

Zeus, si bien no dudaba a la hora de propinar castigos y edictos, era también visto como un dios piadoso. No obstante, su carácter explosivo a veces hacía que este se enoje de manera desmedida, como cuando se hartaba de la decadencia de la humanidad y comenzaba a arrojar rayos contra la tierra durante las tormentas.

Detalle de una estatua de Estatua de Zeus.
Estatua en bronce griega de de Zeus (o posiblemente Poseidón)

Zeus es también mostrado en muchas oportunidades como un ser con falencias y predilecciones que nublaban su juicio al igual que un ser humano. Por ejemplo, su predilección por su hija Atenea, ciertamente la más querida y favorita entre todos sus hijos, llevaba a que este no la castigue con la misma rigurosidad con la cual castigaba a otros dioses, mortales y figuras mitológicas cuando esta era desobediente o actuaba de manera insurrecta.

Las amantes de Zeus y su esposa Hera

Si embargo, quizás el aspecto más característico de Zeus es su promiscuidad. Este fue una de las deidades con la mayor cantidad de amantes hijos en toda la mitología grecorromana. Tanto con mortales como con diosas e incluso seres míticos. Los hijos de Zeus se convirtieron en algunos de los protagonistas más famosos de la mitología griega, como es el caso del dios Dionisio, el cual tuvo con la princesa Sémele; Perseo el cual tuvo con Dánae. Entre otros de los hijos de importancia de este dios encontramos a las nueve Musas, las cuales tuvo con Mnemósine. Zeus fue el padre de varios de los dioses olímpicos, como es el caso de Ares, Hefesto, Apolo, Artemisa, Hermes, Afrodita (según La Ilíada) y Atenea la cual nació directamente de su frente (aunque es igual de popular la versión del mito en la cual Metis es la madre de Atenea)

Cuando Zeus quería relacionarse con una mortal, generalmente cambiaba su forma. Era común que elija la forma de un animal. Por ejemplo, se convirtió en un toro para relacionarse con Europa y en un cisne para relacionarse con Leda, la reina espartana.

Zeus estaba casado con su hermana, la diosa Hera, con quien también tuvo gran cantidad de hijos, entre ellos dos de los olímpicos ya mencionados: Ares y Hefesto. Hera era la diosa de la familia y siempre se mantuvo fiel a su esposo. No obstante, las infidelidades de Zeus lograban hacerla enfurecer, y esta planeaba y ejecutaba todo tipo de venganzas contra Zeus y los hijos de este con otras mujeres.

Quizás el más famoso episodio de este tipo fue el odio profundo que Hera sintió hacia el héroe Heracles, hijo del dios del trueno con la princesa tebana Alcmena. Héroe contra el cual la diosa de la familia conspiró intensamente, causando todo tipo de problemas e inconvenientes en su vida temprana. Por ejemplo, antes de que este naciera, Hera intentó evitar su nacimiento al intentar prevenir que la diosa Ilitía, diosa de los nacimientos, atienda a Alcmena. Al nacer Heracles fue nombrado bajo el nombre de Alcides. Hera envió entonces dos serpientes para intentar finalizar la vida del infante, pero eliminarlas no fue mucho problema para el particularmente fuerte niño. Para intentar calmar la ira de Hera, el joven héroe fue renombrado en honor a la diosa, dándole el nombre de Heracles (Gloria de Hera). Algo que no funcionaría, ya que la diosa siguió intentando traer miseria y problemas al héroe durante la mayor parte de su vida (en versiones del mito de Heracles, este finalmente tras vencer todos los obstáculos y contratiempos sube al Monte Olimpo y es finalmente aceptado por Hera).

Cuando Hera descubrió la relación del dios del trueno con Sémele, esta obligó a Zeus a mostrarse ante Sémele con su verdadera forma divina, algo prohibido y que era castigado con la muerte inmediata del mortal. Zeus, dolido por la muerte de su amante, logra rescatar a Diosinio del vientre de Sémele, y lo cosió acto seguido a su entrepierna para esconderlo de Hera. Por esta razón, Dionisio, el hijo de un dios y una mortal, se convirtió en un dios al nutrirse constantemente de la sangre de Zeus y no en un héroe como era común cuando una deidad se mezclaba con un mortal.

Estatua del rapto de Europa.
Estatua del rapto de Europa.

Su relación con los humanos

Zeus en muchas oportunidades veía con mal gusto los sacrificios humanos y otros actos de decadencia humana. En efecto, este intentaría borrar a la humanidad de la faz de la tierra en varias oportunidades. Uno estos actos sería el convencer a su hermano y señor de los mares, Poseidón, para que inunde la tierra. Tras este suceso, solo dos seres humanos lograron sobrevivir: Deucalión y Pirra.

En otro ejemplo donde podemos ver el recurrente desprecio de este dios por los seres humanos, el rey de los dioses se opuso rotundamente a compartir el poder el conocimiento con los mortales, y fue la misma diosa Atenea, su hija favorita, quien ayudó al titán Prometeo a robar la llama y otorgársela a los seres humanos. Acto por el cual el dios del trueno descargó toda su ira contra el titán y castigó a este cruelmente, encadenando al titán insurrecto a una roca y forzándolo a revivir día tras día el dolor de ver a un buitre devorar sus entrañas.

No obstante, en varias otras oportunidades se mostraba como un dios justo, y a veces como un dios que intercedía de manera cordial y justa en los asuntos de los humanos. Uno de estos asuntos fue la Guerra de Troya, suceso en el que el dios del trueno jugó un papel clave.

Los responsabilidades del dios del trueno

Como rey del cielo y padre de los dioses y los mortales el rey de los dioses tenía varios roles y responsabilidades. Según Hesíodo, su principal tarea era la de trae paz y justicia. No obstante, el dios del trueno tenía responsabilidades más allá de su rol de líder. Muchas de las cuales a veces se sobreponían con las de otros dioses.

Por ejemplo, si bien Hermes era el dios que presidía sobre el comercio, Zeus Agoraeus observaba el comercio en el ágora (la plaza central de la polis donde se congregaban los ciudadanos) y velaba por un intercambio justo. Zeus Georgos era visto en la ciudad de Atenas como un dios de la cosecha, a pesar de que esta era principalmente la tarea de la diosa Deméter.

En efecto, podemos ver a Zeus tanto como un rey así como un juez y un administrador. Esto podemos observarlo claramente durante la Iliada de Homero, en la cual el rey de los dioses toma partido en la Guerra de Troya pero al mismo tiempo se encarga de mediar entre los dioses. Por ejemplo, Zeus prohíbe a los dioses pelear entre ellos, cuando Atenea guía una flecha disparada por un mortal logrando así herir a Ares, el dios de la guerra, este no responde atacando a Atenea, sino que deja el campo de batalla y va a protestar ante Zeus.

No obstante, Zeus no era omnisciente, y este podía ser engañado por los otros dioses y en oportunidades por los mortales como claramente lo podemos ver en la anteriormente mencionada Guerra de Troya. En el Libro VIII, por ejemplo, Hera distrae a Zeus y esto permite que la diosa ayuda e a los griegos incluso cuando Zeus había ordenado a los dioses no intervenir. En el Libro XV vemos que Poseidón había logrado engañarlo y se encontraba asistiendo a los griegos.

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