Detalle de la estatua de Apolo.

Apolo, el dios griego del sol, la luz, la medicina y la profecía

Apolo, la personificación del ideal de belleza masculina y el dios griego de la luz, el sol y la medicina. Talentoso tanto en el arte como en la guerra.

Los dioses olímpicos

Apolo es uno de los Doce Olímpicos. Las diosas y dioses griegos de mayor importancia y poder en la mitología grecorromana.

Artículo principal sobre Los dioses Olímpicos, los dioses griegos más poderosos.

Resumen del dios Apolo

Estatua de Apolo
Estatua de Apolo, mostrándolo con su rostro sin barba y cuerpo atlético.

Nombre romano: Apolo (el nombre se mantuvo intacto)

Presidía sobre: el sol, la luz, la música y la profecía. Entre sus otras responsabilidades también se encontraban la música, la medicina, la poesía, la arquearía, la plaga, el arte, los oráculos y el conocimiento.

Padre: Zeus

Madre: Leto

Hermanos: Artemisa (hermana melliza), Éaco, Angelos, Afrodita, Ares, Atenea, Dionisio, las Horas, las Gracias, las Muses, Ilitía, Ersa, Enio, Eris, Hebe, Pandia, Perséfone, Hefesto, Heracles, Hermes, Helena de Troya,Minos, Perseo, Radamantis, Litaí, las Moiras.

Hijos: Asclepio, Aristeo, Coribantes, Himeneo, Ialemus, Anfiso, Anfitemis, Anio, Anfiarao, Apolonio, Apis, Boristenes, Cepiso, Agreo, Arabo, Queron, Quios, Ceos, Ileo, Lapito, Héctor, Yamo, Eurídice, Cicno, Erimanto, Delfos, Doro, Cariclo, Corono, Cidón, Dríope, Epidaure, Eriopis, Ismenos, Laódoco, Lino, Lino de Tracia, Licomedes, Orfeo, Licoro, Amrit, Melaneo, Naxos, Melita, Mileto, Mopso, Oaxos, Oncio, Tenes, Troilo, Filandro, Femónoe, Filamón, Polipete, Siros, Tenero, Trofonio, Zeuxipo

Símbolo: el arco y la flecha, la lira, el laurel, la corona de vencedor, la pitón, el cuervo.

Animal sagrado: el lobo, el delfín.

Detalles: Poseía una imponente carroza, poseía una lira creada por Hermes,

Apolo, el dios de la luz

Apolo fue uno de los dioses más importantes tanto para los griegos como para los romanos, y su culto fue tal que, en efecto, este fue una de las pocas deidades griegas que se transfirió completamente de Grecia a Roma al punto que los romanos mantuvieron intacto el nombre griego. Las diferencias eran menores, mientras que para los griegos era más importante su rol como dios de la luz, para los romanos era más importante su rol como dios de la medicina y la plaga.

Apolo era el dios del sol, la luz, la música y la profecía. Entre sus otras responsabilidades también se encontraban la medicina, la poesía (a veces compartido con Hermes), la arquearía (don que compartía con su hermana melliza Artemisa), la plaga, el arte, los oráculos y el conocimiento. Vemos que al igual que con Atenea, Apolo tenía tal importancia tanto entre los griegos como en los romanos que se le otorgaron un sin fin de responsabilidades sobre las cuales debía presidir.

Apolo era el hijo de Zeus y la titan Leto y su hermana melliza era Artemisa. Ambos nacieron en la isla de Delos y se caracterizaba por tener un cuerpo privilegiado, atlético y ser extremadamente bello. El dios de la luz era comúnmente representado con una corona de laureles en la cabeza o sosteniéndola en su mano ya que el laurel era su árbol. Si bien Artemisa y Apolo eran hermanos mellizos, Artemisa nace un día antes que el dios de la luz. Ambos hermanos nacieron en el targelión (el 11.º mes del año) Artemisa en el sexto día y Apolo en el séptimo días, razón por la cual su hermana se convirtió en su protectora durante su nacimiento (recordemos que los tiempos de los dioses funcionaban de manera distinta a los tiempos de los humanos)

Si bien Apolo era el dios de la medicina, y su hijo Asclepio era la representación de la misma, al igual que con muchos otros dioses griegos este representaba los buenos aspectos de la misma así también como los malos, por lo que Apolo podía también representar las enfermedades y las plagas. Por ejemplo, en La Ilíada, Apolo infecta el campamento de los griegos con una peste para así ayudar a los troyanos. Durante el mismo conflicto también asistió a Paris para que este pueda matar a Aquiles.

Nota: si bien no podemos considerarlo como otro nombre, los romanos solían referirse a Apolo por el título o epíteto de Febo que por su propio nombre. Ver nuestro artículo sobre las equivalencias entre los nombres de los dioses griegos y los romanos.

El dios de la verdad y los oráculos

Otra de las características de este dios era su honestidad y la veracidad de sus palabras. De hecho, uno de sus apodos, además del más famoso «dios de la luz», era «dios de la verdad». Debido a esta honestidad Apolo fue otorgado con el don de la clarividencia, la profecía y los oráculos.

Apolo pasaba gran parte de su tiempo en los varios oráculos, y fue este quien salvó al oráculo de Delfos de la ira de Heracles, cuando este, irritado y violento porque no se le permitió una profecía, intento atacar a la Pitonisa. No obstante, y para fortuna del oráculo, Apolo evitó que el poderoso y forzudo héroe cause una tragedia.

Apolo y la humanidad

Según los mitos más populares, fue el mismo Apolo quien enseñó a los seres humanos el arte de la medicina, y este era en efecto uno de los pocos dioses que intercedía entre los asuntos de los dioses y los hombres, aunque en menor medida que Hermes, el mensajero de los dioses..

Un detalle curioso es el que Apolo era visto como un purificador, por lo que muchas personas que habían cometido crímenes considerados como alevosos en extremo por los griegos, como el parricidio y el fratricidio, buscaban su limpieza espiritual ante el mismo.

La imagen de Apolo, el kouros

Otro de los aspectos principales de Apolo es el que este representaba el ideal del kouros. Es decir, un ideal de belleza masculina en toda la civilización griega y romana. Este ideal hacia referencia a un hombre relativamente joven, generalmente entre los 19 y los 25 años con su rostro de piel lisa y perfectamente afeitado, pelo rizado de unos pocos centímetros de largo y físico esbelto, atlético y con músculos levemente visibles pero bien definidos.

Los romanos compartían este ideal de belleza. En efecto, gran parte de las estatuas del Imperio Romano representando el kouros estaban basadas en un joven llamado Antinous que murió a la edad de 19 años en el rio Nilo alrededor del año 130. En efecto, la comparación con Apolo fue tal que el mismo fue adorado como una deidad hasta el siglo V, cuando el cristianismo finalmente aplastó al culto.

Estatua de Antinous
Busto de Antinous, a la izquierda en su condición original y a la derecha su versión restaurada.

Apolo el dios que entretenía a los dioses

Apolo poseía una lira dorada, un instrumento llamado kithara, la cual sabía tocar con aptitud celestial, haciendo salir de esta las más bellas melodías (según el mito, obtuvo esta lira de Hermes). En las varias reuniones en el Olimpo, Apolo acompañaba a las Musas tocando la kithara. En efecto, Apolo se sentaba a la vista de los demás dioses y comenzaba a tocar bellas melodías, mientras las musas danzaban y se movían a su alrededor a manera de ronda.

Su talento como artista no se limitaba solo a la música. Apolo era además un talentoso mago, haciendo todo tipo de trucos curiosos con el fin de dejar atónitos a los otros dioses quienes, por más que intentaban, no podía explicar como el dios de la luz había logrado realizar tales hazañas.

Su talento por la lira era algo que compartía con su hermana melliza Artemisa, diosa capaz de producir bellas melodías con su lira. Apolo compartía con su melliza tanto su talento musical como su talento para la arquería.

Los hijos y las consortes de Apolo

Este dios era reconocido también por sus dotes románticos, y tuvo infinidad de romances tanto con diosas como con mortales. Apolo tuvo varios hijos, entre ellos el más famoso fue Asclepio hijo que tuvo con Coronis, y el cual era la personificación de la medicina. Asclepio fue asesinado con un rayo, poderosa arma inventada por los cíclopes, mismo poder que los cíclopes otorgaron a Zeus en agradecimiento por liberarlos, razón por la cual Apolo, en un acto de ira, exterminó a los cíclopes.

Pintura de Casandra.
Pintura de Casandra, la mortal que rechazo a el dios Apolo.

Otra de sus consortes fue Hécuba, la segunda esposa de Príamo y reina de Troya. Esta unión produjo a Troilo. Todos estos mortales formaron parte de la famosa Guerra de Troya, y si bien en distintas versiones del mito Troilo es el hijo legítimo de Príamo, la versión más popular en nuestros días lo pone como el hijo del dios de la luz (el personaje de Troilo se volvería popular entre los artistas y escritores del medioevo, el renacimiento y épocas posteriores. Siendo utilizado por artistas y autores de la talla de Benoît y Guido, Boccaccio, Chaucer y Shakespeare entre otros.).

Si bien Apolo era un dios extremadamente atractivo, como ya mencionamos el ejemplo perfecto del kouros, y ciertamente poderoso, hubo mortales que rechazaron sus intentos de conquista. Una de estas fue Casandra. Casandra era una sacerdotiza de Apolo, y esta pactó con el dios, a cambio de un encuentro carnal entre ambos, recibir del dios el don de la profecía. Sin embargo, cuando la sacerdotisa accedió a los arcanos de la adivinación, se negó a encontrarse carnalmente con Apolo. El dios de la luz, dolido por el rechazo, hizo caer una maldición sobre la joven: esta tendría el poder de la profecía y la adivinación, pero nadie creería en sus adivinaciones. Razón por la cual, cuando esta comenzó a predecir la caída y destrucción de Troya, y la amenaza del caballo de Troya, nadie creyó en sus palabras, y debió ver con impotencia como todo se iba desenvolviendo en tragedia.

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