Detalle de la estatua Hefesto en su fragua.

Hefesto, el dios griego del fuego y la fragua

Hefesto era el dios griego del fuego, denominado Vulcano por los romanos, el trabajo del metal, la fragua y la escultura. El único dios feo del Olimpo. No obstante, su talento para la creación de objetos y el arte no…

Los dioses olímpicos

Hefesto es uno de los Doce Olímpicos. Las diosas y dioses griegos de mayor importancia y poder en la mitología grecorromana.

Artículo principal sobre Los dioses Olímpicos, los dioses griegos más poderosos.

Resumen del dios Hefesto

Detalle de la estatua Hefesto en su fragua.
Hefesto en su fragua, por Guillaume Coustou. s. XVIII.

Nombre romano: Vulcano

Presidía sobre: el fuego y el trabajo del metal, la mampostería, las fraguas y la escultura.

Padre: Zeus (en versiones menos populares no tiene padre)

Madre: Hera

Hermanos: Artemis, Afrodita, la Musas, las Gracias, Helena de Troya, Efesto, Minos, Perseo, Porps, Dionisio, Hebe, Apolo, Ares, Hermes, Heracles.

Hijos: Talía, Euclea, Eufema, Filofrósine, los Cabiros, Eutenea, Erictono.

Símbolos: el martillo, el yunque, las pinzas.

Detalles: era el dios creador, el cual fabricaba la gran mayoría de las armas que utilizaban los olímpicos. Era el único dios feo entre los olímpicos, de hecho, al nacer sus padres lo arrojaron del Olimpo. Si bien posteriormente fue aceptado nuevamente en el Olimpo, esto hizo que se sienta como un extraño en su propia casa.

Hefesto, la deidad del fuego

Hefesto, denominado Vulcano por los romanos, era el dios del fuego y el trabajo del metal, la mampostería de piedra, las fraguas y la escultura. Era el dios creador de los griegos y los romanos, capaz de construir desde bellas esculturas hasta los más intrincados mecanismos y dispositivos.

Pintura de Hefesto por Rubens.
Hefesto por Rubens.

Al igual que muchos otros olímpicos, Hefesto era el hijo de Zeus y de Hera. No obstante, Hefesto tenía una característica llamativa. Era un dios feo, en muchas versiones presentaba deformidades, de carácter huraño y rara vez visto como un rival o una amenaza por los otros dioses.

Debemos notar que en versiones menos populares Hefesto no tiene padre, solo tiene a una madre, Hera, quien gestó a Hefesto por si misma a manera de venganza contra Zeus tras que este este gestara por si solo a la diosa Atenea. Recordemos que Atenea nace ya como una mujer adulta de la frente de Zeus (clara alegoría a su rol como diosa de la sabiduría).

Hefesto era la única deidad físicamente fea del Olimpo, y esto le dio un carácter huraño y reservado. En efecto, al nacer cuando sus padres notaron su fealdad, uno de estos decidió desterrar del Olimpo al dios creador. Solo tiempo más tarde, cuando su imponente talento para la creación de todo tipo de objetos fue revelado, Hefesto pudo retornar al Olimpo. En muchas versiones también tiene dificultades para caminar y moverse, por lo que en el arte se le suele representar con un bastón.

Sus trágicos inicios llevaron a que sea un dios pacífico y relativamente amistoso con los seres humanos. Esto último era muy semejante a la historia y personalidad de Dionisio, Baco para los romanos, dios del vino y el teatro, otro olímpico cuyos orígenes y vida también fueron relativamente trágicos y esto llevó a que sea amistoso con los seres humanos y se sienta apartado del resto del Olimpo.

Una deidad generosa y habilidosa

Su principal característica era su talento para crear todo tipo de armas, construcciones y muebles para los demás dioses del Olimpo. Objetos que producía junto a sus asistentes metálicos, los cuales eran figuras hechas en oro. El taller del dios creador se hallaba debajo de un volcán (supuestamente el monte Etna), y su incesante trabajo llevaba a que el mismo haga erupción frecuentemente.

No obstante, Hefesto no solo creaba armas y dispositivos mecánicos para los olímpicos. Era, además, un dios artista y junto a Atenea enseñó a la humanidad la belleza del arte y cómo crear arte por si mismos, sobre todo la escultura la cual era la rama del arte sobre la cual este presidía. Curiosamente tres de los objectos más importantes en el arsenal de los dioses: el casco de invisibilidad de Hades, el tridente de Poseidón y el rayo de Zeus, no fueron creados por Hefesto. Al contrario, estos fueron creados por los cíclopes y otorgados a los dioses durante los eventos de la Titanomaquia. Entre otros objetos y armas de importancia Hefesto fabricó el arco dorado de Artemisa.

El dios del fuego no solo dotó de finas armas a los otros dioses, sino que sus creaciones protegieron y armaron a infinidad de Héroes y figuras mitológicas. Por ejemplo, la armadura que Aquiles utilizó en la Guerra de Troya fue creada por Hefesto.

El matrimonio arreglado con Afrodita

Uno de los detalles más interesantes de este dios fue su casamiento concertado con Afrodita, la diosa del amor y a su vez la más bella de todas las diosas. Zeus, con el fin de evitar un conflicto entre los dioses del Olimpo, y a su vez temiendo que la cautivadora belleza de la diosa terminase causando una guerra celestial, obliga a la diosa del amor a contraer matrimonio con Hefesto, un dios feo y deforme, pensando que de esta manera lograría calmar las rivalidades entre los dioses.

Estos veían en la unión entre Afrodita y Hefesto como un equilibrio. No obstante, la hermosa diosa Afrodita no era feliz con el talentoso pero a la vez estéticamente poco atractivo Hefesto, y por esta razón tuvo infinidad de romances a escondidas tanto con mortales como con héroes y otros dioses. Principalmente con el belicoso dios Ares, Marte para los romanos, el dios de la guerra de imponente físico y carácter.

Afrodita tendría infinidad de hijos con Ares, todos a espaldas de Hefesto, quien pasaba la mayor parte del tiempo en su fragua produciendo todo tipo de maravillas. Debemos recordar que los tiempos de los dioses funcionaban de manera distinta a los tiempos de los mortales. El tiempo de una vida para los seres humanos podía significar solo unos breves instantes en la vida de una deidad olímpica.

No obstante, el hecho de que Afrodita tuviese amantes tanto mortales como divinos atormentaba a Hesfesto, quien muchas veces no estaba completamente seguro de los affaires de su esposa, ya que este pasaba la mayor parte de su tiempo en su fragua. De todas maneras, el romance entre Afrodita y Ares fue tan fogoso y escandaloso que incluso hasta el mismo Hefesto comenzó a sospechar, razón por la cual, con el fin de atrapar a los amantes en el acto, construyó un dispositivo trampa y lo ubicó en la cama de la diosa. El dispositivo trampa funcionó a la perfección y Hefesto logró así capturar a la diosa del amor y al dios de la guerra mientras estos mantenían relaciones.

Los hijos de Hefesto

Debemos notar que si bien Hefesto tuvo varios hijos, entre los que principalmente se encontraban Talía, Euclea, Eufema, Filofrósine, los Cabiros y Eutenea no tuvo ningún hijo con Afrodita, diosa que veía a Hefesto como un ser repulsivo y por lo tanto se negaba a intimar con el mismo.

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