Detalle de una estatua de Artemisa.

Artemisa, la diosa griega de la cacería y los animales salvajes

Artemisa, denominada Diana por los romanos, era la diosa griega de la cacería, los infantes y las bestias. Una de las diosas más queridas por los griegos.

Los dioses olímpicos

Artemisa es una de los Doce Olímpicos. Las diosas y dioses griegos de mayor importancia y poder en la mitología grecorromana.

Artículo principal sobre Las diosas olímpicas, las diosas griegas más poderosas.

Resumen de la diosa Artemisa

Fotografía de Artemisa.
Estatua de artemisa y su ciervo. Museo Louvre.

Nombres alternativos: Artemis

Nombre romano: Diana

Epítetos: Eginea, Etole, Agorea, Agrotera, Alfea, Afea, Curótrofa, Delia, Loquia, Potnia Theron, Febe, Amaritia.

Presidía sobre: los animales salvajes, la caza, los bosques vírgenes, los nacimientos, la virginidad y las doncellas jóvenes.

Padre: Zeus

Madre: Leto

Hermanos: Apolo (hermano mellizo), Éaco, Angelos, Afrodita, Ares, Atenea, Dionisio, las Horas, las Gracias, las Muses, Ilitía, Ersa, Enio, Eris, Hebe, Pandia, Perséfone, Hefesto, Heracles, Hermes, Helena de Troya,Minos, Perseo, Radamantis, Litaí, las Moiras.

Símbolos: el arco, las flechas, el perro de caza, el ciervo, la luna.

Fiestas y festividades: El festival de Artemisa en Braurón, la fiesta de Artemisa Saronia, la fiesta de Artemisa Amarisia, La Caristeria, la Lafria, las Elafebolias, las Muniquias.

Animal sagrado: el ciervo, el oso.

Detalles: Era una de las tres diosas vírgenes y una de las deidades más temperamentales del Olimpo.

Artemisa, la diosa de la caza y los animales salvajes

Artemisa o Ártemis, Diana para los romanos, era la diosa de la cacería y los animales salvajes, los nacimientos, la virginidad, la fertilidad los bosques y las colinas. Esta diosa fue una de las deidades más queridas y veneradas tanto por los griegos como por los romanos debido a su carácter de protectora de los niños y de las mujeres embarazadas. Razón por la cual era una de las diosas a las que más ofrendas se le realizaban.

Esta querida diosa era la hija de Zeus y la titán Leto. la misma era la hermana melliza del dios Apolo, dios de la luz, el sol y la medicina. Ambos hermanos nacieron en el targelión (el 11.º mes del año) en la isla de Delos, más precisamente en el monte Cintos, y poseían una característica en común que era su don innato para la arquería.

Una parte importante de su culto era la presencia de niñas jóvenes las cuales iban como sacerdotisas temporales a sus templos. Las mismas utilizaban túnicas color azafrán y eran denominadas oseznas. Si bien Artemisa era adorada en toda Grecia y también en Roma, su culto fue muy importante en Delos, Braurón, Muniquia y Esparta. En efecto, los espartanos solían realizar ofrendas a la diosa antes de cada campaña militar.

Artemisa y Apolo los dioses arqueros

Fotografía de un fragmento de una estatua de Artemisa.
Fragmento de una copia de una estatua de Artemisa del siglo IV a.C. hecha en mármol de Luni.

Tanto Apolo como Artemisa eran considerados los dioses de los arqueros y la arquería, razón por la cual, cuando un arquero deseaba tener buena puntería, rogaba a uno de estos o a ambos. Tanto Apolo como Artemisa son comúnmente representados en obras de arte ya sea sosteniendo un arco o al menos llevando un arco consigo. Son muy raras las representaciones de estos dioses en las cuales no se hallan presentes arcos o flechas presentes entre sus motivos.

Artemisa poseía un magnífico arco y poderosas flechas las cuales obtuvo de Hefesto, el talentoso y deforme creador y constructor del Olimpo, y los cíclopes, los mismos seres que dieron a Zeus el poder del rayo durante la Titanomaquia. Según el himno homérico estos eran dorados, y de un poder sin igual.

Además de su singular armamento, Artemisa poseía un carro de oro tirado por cuatro ciervos y la diosa ademas contaba con lanzas y redes (su representación con una red generalmente era para honrarla también como diosa de la pesca). Al igual que su hermano Apolo, poseía una bella lira dorada.

Una diosa vírgen

Artemisa junto con Hestia y Atenea era una de las tres diosas vírgenes del Olimpo, es decir, diosas que nunca tuvieron consortes ni hijos. Artemisa vivía para la cacería y el cuidado de sus animales, razón por la cual la misma se volvió muy codiciada entre varios de los dioses, quienes lucharon por conquistarla.

A pesar de que varios dioses intentaron ganar su corazón, la diosa siempre rechazó todos los intentos por conquistarla. No obstante, el amor llamaría a las puertas de Artemisa cuando esta, sin buscarlo ni quererlo, se termina enamorando de su compañero de cacerías, Orión. No obstante, en un acto cruel del destino, nunca llegaron a concretar su romance ya que Artemisa mata accidentalmente a Orión durante una de sus cacerías al confundirlo con una bestia entre los arbustos.

Nota: en versiones más antiguas y menos populares del mito Orión intenta propasarse con la diosa y Artemisa prontamente termina con su vida de un certero flechazo. En otras versiones Artemisa mata a Orión porque este la reta a lanzar el disco e incluso en otras versiones es el mismo Apolo quien mata Orión temiendo que su hermana pierda su virginidad. Por último, en otra versión relativamente popular es Gea quien envía un escorpión gigante a matar a Orión. Tras su muerte, Artemisa y Leto piden a Zeus que ponga a Orión entre las constelaciones.

El temperamento de Artemisa

Artemisa era una diosa particular, ya que la misma era muy temperamental. Los temperamentos fuertes no eran poco comunes entre los otros dioses olímpicos, incluso hasta el mismo Zeus llegaba a enojarse con regularidad. Sin embargo, Artemisa regularmente actuaba de manera violenta cuando se enojaba o se ofendía. Por ejemplo, cuando Adonis (una de las últimas figuras agregadas a la mitología griega durante el período helenístico) comenzó a hablar de manera arrogante sobre sus aptitudes como cazador, e incluso abiertamente se vanagloriaba de ser mejor cazador que la misma Artemisa, la diosa, en un acto de ira, envió un jabalí salvaje a terminar con su vida.

Apolo y artemisa
Apolo y Artemisa, cerámica en el Museo del Louvre.

Otra de las acciones que enardecían a la diosa era hallar a alguien cazando a sus animales salvajes sin su permiso, razón por las cuales los cazadores generalmente debían rendirle una ofrenda y actuar de manera medida cuando iban de cacería. En efecto, el festival de Brauronia se festejaba para apaciguar a la diosa, ya que esta envío una plaga cuando los ciudadanos de Braurón mataron a uno de sus osos.

Este temperamento terminante y violento puede verse también en su comportamiento con sus ninfas. Por ejemplo, cuando una de sus ninfas fue seducida por Zeus, Artemisa en un acto de ira la convirtió en una osa y la mató de un flechazo. Un destino similar tuvo la vanidosa Quíone, hija de Dedalión, quien murió a causa de un flechazo de Artemisa tras que esta bella joven le faltase el respeto. En La Odisea es Artemisa quien mata a Ariana la mujer amada por Dionisio.

Artemisa no era, sin embargo, una diosa en constante estado de irritación. Generalmente era una diosa buena y piadosa. Por ejemplo esta salva a Atalanta de morir de fría tras haber sido abandonada en una montaña.

En oportunidades su temperamento jugaba en su contra. Durante la Guerra de Troya, guerra en la cual se alió a los troyanos debido a que Apolo era el patrón de la ciudad, Artemisa se vio enfrentada a otros dioses del Olimpo, especialmente aquellos aliados a los griegos. Durante un altercado es atacada por Hera, la poderosa reina de los dioses, tras lo cual rompe en llanto, arroja su arco al suelo y va a protestar ante Zeus.

Una diosa amada

Como mencionamos anteriormente Artemisa era una de las diosas más amadas tanto por griegos como por los romanos. Esto se debió principalmente a su carácter como protectora de las vidas de las mujeres, el matrimonio y los infantes.

Si bien Artemisa y Apolo eran mellizos, según versiones del mito Artemisa nació el sexto día del mes, un día antes que Apolo, por lo que fue la guardiana del dios durante su nacimiento (recordemos que los tiempos de los dioses funcionaban de manera distinta a los tiempos de los humanos). Según los griegos esta temprana experiencia como protectora de un niño recién nacido fue la que le otorgó su naturaleza protectora hacia los infantes.

Si bien los griegos tenían una diosa de los partos, Ilitía, en varios lugares de Grecia el rol de Artemisa se superponía con el de esta diosa. Esto último era extremadamente común en la mitología grecorromana, varios dioses y semidioses presidían sobre obligaciones que se superponían constantemente.

El templo de Artemisa

En efecto, el cariño que los griegos tenían por artemisa era tal que uno de sus templos se convirtió en una de las siete maravillas del mundo antiguo. Este templo ubicado en Éfeso era una maravillosa construcción encolumnada la cual debió ser reconstruida dos veces a causa de ser destruida primero por una inundación y luego durante una revuelta.

La última versión del templo logró llegar relativamente intacta hasta el año 401, cuando fue destruida por completo. Hoy solo existen algunas columnas y cimientos de lo que antiguamente fue una maravilla de la arquitectura.

Fotografía de una miniatura.
Reconstrucción en miniatura del templo de Artemisa en el parque de atracciones Miniatürk en Turquía. El templo original estaba decorado con ornamentos y arreglos de oro, rodeado de infinidad de imponentes monumentos.

Epítetos y fiestas de Artemisa

Algunos de los epítetos más importantes de la diosa era:

  • Febe: cuando se la relacionaba con su hermano Apolo, Febo.
  • Etole: epíteto dado a la diosa en Naupacto.
  • Eginea: la cazadora de rebecos, como era adorada en Esparta.
  • Afea: Epíteto utilizado en Atenas para la diosa.
  • Curótrofa: la diosa niñera que velaba por los infantes.
  • Potnia Theron: llamada de esta manera por Homero para referirse a eta como la protectora de los animales salvajes.
  • Delia o Cintia: debido a haber nacido en el monte Cinto en Delos.
  • Alfea: como se la adoraba en Delis.

Fiestas de de la diosa Artemisa

Debido a que la diosa nació el sexto día del mes sus festivales generalmente se solían festejar en el sexto día. Algunas de sus fiestas y festivales de mayor importancia eran:

  • Las Muniquias: donde se celebraba a la diosa como la diosa de la naturaleza y los animales. Generalmente se sacrificaba una cabra en su honor.
  • Las Elafebolias: estas eran las fiestas de Artemisa la cazadora de ciervos y una curiosidad de las mismas es que se confeccionaban pasteles de masa, miel y semillas de sésamo realizados con la forma de un ciervo jóven.
  • La Lafria: en esta fiesta celebrada en Patras en honor a Artemisa se realizaba una procesión en la cual una joven sacerdotisa de la ciudad se subía a un carro tirado por un ciervo.
  • Brauronia: este festival se realizaba para apaciguar el enojo de la diosa, quien envió una plaga a Braurón cuando estos mataron un oso. Para calmar a la diosa niñas que rondaban entre los 5 y 10 años se vestían con túnicas e imitaban los ruidos de los oseznos.
  • la fiesta de Artemisa Himnia: celebrada anualmente en Orcómeno.
  • La Caristeria: esta festividad se cele el día seis del tercer mes durante la fiesta del agradecimiento ateniense (en conmemoración a la victoria de Maratón).
  • El cumpleaños de Artemisa: celebrado el 6 de targelión (el 11.º mes del año).
  • El festival de la pesca de Hypsous: en dicho festival se celebraba a Artemisa Dictina, y se representaba a la diosa con una red de pesca.
  • Fiesta de Artemisa Saronia: esta festividad fue creada por Sarón en Trecén, un rey que construyó un templo a la diosa en agradecimiento por salvarle la vida durante un accidente de cacería. El festival se mantuvo durante varios siglos.
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