Introducción

Las cohortes fueron una unidad táctica empleada por el ejército romano las cuales estaban generalmente constituidas por un tipo de soldado específico. Dichas unidades fueron introducidas en Roma durante las reformas militares de Mario (107 a. C.), reemplazando al antiguo sistema manipular adoptado por los ejércitos tempranos de la República romana.

Las cohortes de la República romana

Una legión promedio tenía por lo general diez cohortes, y cada cohorte estaba compuesta por seis centurias. Durante las reformas de Mario el número de hombres en una centuria se eleva de 60 a 80 hombres, razón por la cual una cohorte común tenía un total de 480 hombres. Las centurias poseían además unos 20 hombres que cumplían tareas que no estaban relacionadas con el combate, como por ejemplo los herreros.

Posteriormente a las reformas de Mario se agregó un tipo de cohorte especial denominada como la Primera cohorte o Cohorte Prima (Prima Cohors). Esta cohorte estaba compuesta por cinco centurias de 150 legionarios cada una (800 hombres en total) y contenía a los mejores soldados de la legión. La instauración de una primera cohorte le dio la posibilidad a Roma de comenzar a poner en práctica tácticas mucho más complejas en el campo de batalla. En especial tácticas de desborde del enemigo.

Es importante destacar que en este punto de la historia el manípulo, es decir la unidad táctica utilizada por los romanos anteriormente a las cohortes, no desaparece por completo. Si no que queda relegado a tareas de soporte. Gradualmente, con el pasar del tiempo, iría perdiendo importancia y solo se utilizaría como unidad táctica cuando el terreno de la batalla así lo requería.

Escama de una legión romana organizada en cohortes.
Esquema de un ejército romano organizado en nueve cohortes de seis centurias con 80 hombres cada una más una primera cohorte organizada en cinco centurias de 150 hombres cada una.

Los manípulos y las cohortes

Debemos aclarar que tras las reformas de Mario los manípulos no desaparecen por completo, ya que debido a la costumbre y familiaridad de los comandantes romanos con esta tradicional división de hombres, muchos generales solían manejar y pensar a cada cohorte como si se tratase de una agrupación de tres manípulos. Debido a esto es común hallar en la literatura al respecto autores que se refieren a una cohorte como una agrupación de tres manípulos

Mando de la cohorte

Cada centuria estaba su vez dirigida por un soldado experimentado denominado centurión, y un optio -un soldado asistente del centurión que sabía leer y escribir-. Por consiguiente una cohorte regular poseía seis centuriones mientras que la cohorte prima poseía cinco centuriones. Por lo general el centurión de la primera centuria de cada cohorte tenía mayor señoría que el resto.

Los centuriones que comandaban las centurias de la cohorte prima eran denominados Primi Ordines. El centurión de la primera centuria de la cohorte prima era el más importante de todos y se denominaba Primus Pilus, primera lanza en español. La jerarquía del Primus Pilus era tal que este participaba de las reuniones que tenían los legados, tribunos y generales. Flavio Vegecio, escritor romano del siglo IV d. C., escribe sobre la importancia y prestigio que tenían para los romanos de los tiempos de finales de la República y principios del Imperio romano los centuriones que comandaban a las centurias de la primera cohorte:

[las centurias] de la primera cohorte eran mandadas por cinco Ordinarii, que por las disposiciones de los antiguos disfrutaban de grandes honores y emolumentos que se añadían a su rango para inspirar a los soldados de las legiones por la emulación, para obtener tan grandes y considerables recompensas. 

Instituciones militares, Flavio Vegecio. Libro II, VIII.

Puedes continuar leyendo sobre los centuriones, su equipamiento y su evolución a lo largo de los siglos en el siguiente artículo: el centurión romano.

Las centurias de las cohortes

Como mencionamos anteriormente cada centuria fue aumentado a 80 legionarios combatientes y 20 no combatientes que se subdividían en 10 contubernios. Cada cohorte estaba a su vez conformada por seis centurias, salvo la primera cohorte que poseía cinco centurias. Las centurias de Mario se organizaban de manera rectangular, diez columnas y ocho filas de hombres y estaban entrenadas para que cada fila combata en secuencia.

Esta estructura permitía además realizar ataques a distancia de manera secuencial. Arrojando las pilas (las jabalinas de los legionarios) de a dos filas por vez a medida que se cargaba contra el enemigo. Gracias a las reformas de Mario el ejército romano se profesionaliza, por lo que desaparecen las clases de soldados como triarii, principes y hastati de los ejércitos de principios de la República y el soldado de infantería romano se estandariza en un tipo único de soldado, un milite, con un equipamiento y armamento similar al que antiguamente poseían los principes. Por lo general estos soldados estaban equipados con una armadura de tipo lorica hamata, dos o tres jabalinas pillum, una gladius de buena calidad y un scutum oblongo así como caligae militares.

Ilustración de una centuria de 80 hombres de las legiones producto de las reformas de Mario a la carga.
Centuria de 80 hombres de las legiones producto de las reformas de Mario a la carga. Vemos como las pilas se arrojaban en secuencia.

Organización de las cohortes

La estructura exacta de las cohortes varió no solo a lo largo de los siglos, sino que además variaba de legión en legión. No obstante, el prototipo de una legión romana organizada en cohortes podía definirse de la siguiente manera:

  • Cohorte I: Compuesta por las tropas de élite y bajo orden del Primus Pilus -Centurión más experimentado de la legión-.
    • La Cohorte Prima generalmente estaba compuesta por 800 hombres (esto variaba mucho). Esta legión además protegía el Aquila, el estandarte de toda la legión.
  • Cohorte II: Compuesta por tropas débiles.
  • Cohorte III: Compuesta por tropas de rendimiento mixto.
  • Cohorte IV: Compuesta por tropas débiles.
  • Cohorte V: Esta cohorte no poseía una designación especial.
  • Cohorte VI: Compuesta de los mejores hombres jóvenes.
  • Cohorte VII: Compuesta por tropas débiles.
  • Cohorte VIII:Compuesta de tropas selectas.
  • Cohorte IX: Compuesta por tropas débiles.
  • Cohorte X: Compuesta por tropas buenas.

Debido a que se buscaba lograr un balance en el campo de batalla la legión se subdividía en cohortes fuertes y cohortes débiles, las cuales eran ubicadas en el campo de batalla de forma balanceada obteniendo así un ejército con mejor moral y equilibrio en el combate. Las cohortes débiles estaban compuestas por hombres con poca experiencia y peor equipamiento.

Cohortes especiales

Tras la introducción de las cohortes regulares, formadas por los legionarios que componían el grueso del ejército romano, se introdujeron distintos tipos de cohortes especializadas. Entre las más importantes de este tipo de cohortes encontramos los siguientes:

Cohortes pretorianas (praetoriae): nueve cohortes formadas por la Guardia pretoriana, la élite de Roma.

Cohortes urbanas (urbanae): hombres que oficiaban como fuerzas policiales en la ciudad.

Cohortes vigiles (vigilum): servían para combatir el fuego en la ciudad.

Cohors classica compuesta de navegantes y marinos.

Cohors sagittaria compuesta por auxiliares escaramuceros.

Cohors fabrorum compuesta por constructores que fabricaban las instalaciones que servirían para asediar a una ciudad o fuerte.

Las cohortes del Imperio romano

Durante los tiempos de la Roma Imperial se mantuvo el sistema de cohortes introducido por Mario. No obstante, su estructura, organización y en especial sus números y divisiones cambiaron en gran medida. Por ejemplo, existían cohortes auxiliares como la cohors quingenaria de quinientos hombres (aunque las fuentes históricas indican que en realidad el número oscilaba en los ya mencionados 480 hombres) o la cohors milliaria de mil hombres (por lo general oscilando entre los 800 a 900 hombres).

En el Imperio era común que se especifique el tipo de cohorte. Por ejemplo, una cohorte peditata era una cohorte exclusivamente de infantería mientras que una cohorte equitata era una cohorte de infantería mixta que también poseía un grupo de caballería. Estas calificaciones fueron implementadas en los tiempos de la República. No obstante, fue durante los tiempos imperiales donde se volvió muy común especificarlo con regularidad junto al número de la cohorte. Esto último principalmente debido a la importancia que ganó el uso de la caballería durante el Imperio en comparación con la República.

Curiosidades

Julio César y los ordines

Si bien por regla general en el contexto militar la palabra ordines hace referencia a las líneas de combate, ordines también puede hacer referencia a una antigua división táctica de la República que consistía en un manípulo de triarii, un manípulo de rorarii y un manípulo de accensi. En su obra literaria Julio César se refiere a las cohortes como «ordines». Debido a que las cohortes podían interpretarse como una subagrupación de tres manípulos, es muy probable que dicha división de la antigüedad haya inspirado a César a referirse a las cohortes como «ordines».

Artículos sobre las Divisiones del ejército romano:

Los contubernios
Las centurias
Los manípulos
Las cohortes (usted está aquí)
Las legiones

Deja una respuesta