El calendario romano, el fasti

Roma creó uno de los primeros calendarios organizados de la historia, con un sistema de abreviaciones, días especiales y una grilla de festividades.

Índice de artículos

El calendario romano (usted está aquí)
El calendario romano antiguo
El calendario romano pre-juliano

La división del tiempo
La división del día y las horas en Roma
La división de la semana en Roma
―― El significado de los días de la semana
La división de los meses en Roma
―― El significado de los nombres de los meses del año

El fasti, el calendario romano

A lo largo de las épocas hombres y mujeres se vieron en la necesaria tarea de administrar su tiempo, no tanto por placer sino más bien por necesidad. Con la división cronológica del tiempo semántico se logró de manera eficaz predecir las estaciones del año, los períodos en que el ganado diera su cría o la fecha de siembra de los cultivos y la floración. Permitiendo así a las sociedades primitivas planear su vida de manera más organizada, en si la división del tiempo fue un factor determinante para el establecimiento de las sociedades urbanas.

Detalle calendario romano.

Al principio los calendarios fueron meros recuentos de días que no servían más que a la tarea de «predecir» las siembras de los diferentes cultivos. Si bien es discutible el origen de las innovaciones en el área, sí podemos afirmar que fueron Roma y Grecia las que crearon una división del tiempo tan eficiente y útil que aún hoy, milenios después, se sigue utilizando uno de estos sistemas.

Con la creación de los calendarios utilitarios y complejos, aptos a todo tipo de tareas, vemos una evolución que va desde los más simples que marcaban estaciones a ver otros que hasta dividían los tipos de días y semanas en un orden cronológico marcado y específico.

Es lógico asumir que una civilización tan longeva como la Romana no tuvo un solo calendario. El avance social y tecnológico trajo consigo la necesidad de adaptar el calendario a los nuevos conocimientos científicos que se iban obteniendo con el paso del tiempo. Es así que observamos la transformación del antiguo calendario lunar griego al calendario soli-lunar utilizado durante la República a, finalmente, el calendario juliano utilizado ya hacia el final de la República y durante todo el Imperio y el cual, además, sirvió como la base del calendario gregoriano que utilizamos los occidentales hoy en día.

Este artículo se basará principalmente en el calendario antiguo, el cual es de fundamental comprensión para tener un mejor entendimiento de Roma y su historia. Como veremos el calendario mismo llegó a tener peso político.

Bases astrológicas y religiosas

División del mes en Roma.

El calendario antiguo estaba basado bajo un contexto puramente astrológico. Regido bajo las ideas y planteos de Ptolomeo, Platón y Pitágoras, es decir, una mirada geocéntrica del universo. La Tierra era inamovible y todos los objetos celestes en el universo giraban al rededor de ésta. Teniendo en cuenta lo anterior podemos asumir la utilización de los objetos celestes más visibles como referencia, es decir, la ubicación del sol y la luna con respecto a la tierra.

De esta manera nace el calendario soli-lunar, siendo el sol el astro que marcara el año y la luna los meses. Un año se calculaba en base al paso del sol por un mismo punto en dos oportunidades, lo que actualmente sabemos que ocurre debido a la órbita de la tierra en torno a éste y no al contrario como creían los antiguos; por otra parte el mes se obtenía calculando el lapso en que la luna iba de luna llena a luna llena, en otras palabras, el ciclo lunar.

Sin embargo, el método no era perfecto, la carencia de concordancia entre la duración de los años solares de 365 días y los años lunares de 360 días conllevaba un desfase inevitable en la medición del tiempo que se intensificaba con el paso de los años. La solución se obtuvo intercalando un mes cada cierto período de tiempo para equilibrar así el año solar con el lunar. Los encargados de asignar y controlar éste «parche» en la medición eran los sacerdotes y estudiosos, aunque generalmente su utilización resultaba poco exitosa.

El pasar del tiempo incrementaba éste problema a tal punto que las inconsistencias entre el calendario y las estaciones del año hicieron que Julio César se viera obligado a replantear y enviar a rediseñar el calendario por completo. Dando origen de esta manera al calendario juliano.

Algunos meses del calendario estaban nombrados en honor a una deidad, y se solía rendir tributo a dichos dioses y diosas en sus meses respectivos. También así mismo la división interna de los días en el Fasti consagraba ciertos días a los dioses. Los kalendaes a Juno, los Idus a Júpiter, etc.

Artículo sobre El significado de los nombres de los meses del año.

Bases históricas

A nivel histórico encontramos varios trabajos de escritores e historiadores de la época que nos traen luz al funcionamiento y aplicación interna del calendario antiguo. Ovidio -siendo éste uno de los referentes más importantes que tenemos- en su obra NASONIS FASTORUM LIBER SEXTVS da detalles puntuales y muy ricos sobre el sistema de fechado; Varrón y Tito Livio también nos presentan con evidencias y citas sobre como era el método utilizado, las tradiciones y costumbres.

Más adelante en el tiempo, entrada la época imperial, tenemos los relatos de Macrobio, Plutarco, Dión Casio y varios autores más que nos ayudan a cerrar la imagen general de lo que representaban tanto el calendario antiguo como el juliano. Es gracias a éstos escritores e investigadores del mundo romano que podemos saber a la perfección la utilización de los diferentes calendarios a lo largo de los siglos en el mundo latino.

Quizá uno de los hallazgos más importantes no se encuentra en los libros clásicos sino en la antigua ciudad de Antium. En 1915 se descubrió el FASTI ANTIATES MAIORES, uno de los más completos fasti -calendario- con los que se cuenta en la actualidad, ya que los descubiertos anteriormente no eran más que diminutos fragmentos desparramados por todo el mundo latino. Gracias a éste Fasti hoy en día podemos saber las diferentes fechas tanto civiles como religiosasVeremos mas sobre esto en unos instantes.

Estructura del calendario romano

Estructura y división del calendario romano.

Los meses en Roma eran divididos en tres tipos de días especiales los kalendae, los nonae, y los idus, más un tipo particular de día el cual antecedía a los días especiales, el pridie. Así mismo, los dies feriatus era como se conocían a los feriados y podían dividirse en feriae publicae y privatae.

Todos los tipos de día, incluidos los feriados, tenían abreviaturas que los distinguían. Su orden y conjunción permitían así a los romanos el dividir el año en una tabla denominada fasti, básicamente el calendario en si. Por ejemplo:

  • Kal = Kalenda 
  • a.d. = Ante diem -día anterior-
  • Prid. = Pridie -el día antes-
  • Non. = Nona
  • Id. = Idus

Mientras que los feria poseían abreviaturas que los definían, por ejemplo: AGO era Agonalia, QSDF era el Quando Stercur Delatum Fas, VOLK era la Volcanalia, QRCF era el Quando Rex Comitiavit Fas , etc.

Cada día de la semana a su vez tenía asignada una letra nundinal que lo abreviaba, las mismas iban de la A a la H. Ocho letras ya que originalmente los romanos utilizaban la «semana» mercantil etrusca de ocho días (entre comillas ya que la palabra semana implica el número siete). Durante el imperio de Constantino se adopta la semana hebrea de siete días, algo que se había intentado sin éxito desde la introducción del calendario juliano, y gradualmente se dejan de lado las letras nundinales ya que la semana de siete días no era divisible por ocho.

Los temas tratados en esta sección se describen y explican en profundidad en los artículos sobre la división de los meses y la división de la semana en Roma.

Artículos principales sobre La división de los meses en Roma, y sobre La división de la semana en Roma

Cómo se especificaba el año

Así mismo, durante la República el año en sí se determinaba a partir de la personas que ocuparan el cargo de cónsules. Por ejemplo, el año que actualmente denominamos 49 a.C., para los Romanos, sería llamado como «El año de los cónsules de Claudius Marcellus y Cornelius Lentulus» ya que éstos fueron los dos cónsules que ocuparon la más alta de las magistraturas durante dicho años.

Los años también se podían medir en relación a la fundación de Roma, la cual data al 753 a.C. -Si bien no es la única fecha que se baraja es la más aceptada actualmente-. El término en latín para definir el año patrón era Ab Urbe Condita (desde la fundación de la ciudad), y se abreviaba AUC. Por lo tanto el año en que nació Julio César, para nosotros 100 a.C., el equivalente romano sería 653 A.V.C. -recordemos que urbe en Latín es VRBE-.

Reconstrucción del calendario romano durante los tiempos imperiales. Con enero y febrero ya agregados y los meses quinto y sexto renombrados a julio y agosto respectivamente.

Tipos de calendarios

El calendario lunar antiguo

Los romanos toman parte de su calendario del griego. En un principio este consistía de 304 días los cuales conformaban los 10 meses totales del calendario más primitivo, estos meses eran: Martius 31 días, Aprilis 30 días, Maius 31 días, Iunius 30 días, Quintilis 31 días, Sextilis 30 días, September 31 días, October 30 días, November 31 días, December 30 días. En particular ésta versión del calendario romano era prácticamente un calendario exclusivamente lunar, completamente regido por los períodos de la Luna.

Artículo principal sobre El calendario romano antiguo.

El calendario de la República pre-juliano

Una nueva y extensiva modificación al calendario romano antiguo fue realizada por el etrusco Tarquinio Priscio, aproximadamente en el 153 a.C., en un intento de adaptar el calendario lunar al solar. En sí se vio en la necesidad de retocarlo para hacerlo más acorde a los cambios estacionales.

Enero y febrero fueron agregados al calendario y un décimo-tercer mes llamado Mercedoinus era agregado entre febrero y marzo de manera intercalada año a año al calendario para eliminar el desfase de días. Los años que contenían dicho mes pasaban a tener un total de 377 o 378 días, equilibrando de esta manera el desfase temporal. Ya entrada la República, estos meses intercalaris eran establecidos por el Pontifex Maximus y su duración era variable.

Artículo principal sobre El calendario Republicano (pre-juliano).

La división del tiempo en Roma

La división del tiempo en Roma era fundamental tanto para la organización de la vida cotidiana como así el planeamiento a largo y mediano plazo. Debido a esto, los romanos tenían un complejo sistema de división del tiempo. Sistema que, salvo algunos cambios menores y reajustes, ha llegado prácticamente intacto hasta nuestros días debido a la influencia que Roma tuvo en la cultura occidental.

Artículo principal sobre La división del tiempo en Roma


Curiosidades

Reloj solar portátil, los mismos se llevaban como una medalla. Este tipo de relojes solares en particular estaba basado en un diseño mucho más antiguo de origen griego.
  • Regifugium era la fiesta que marcaba el fin de año en febrero, esta fiesta estaba asociada a la Terminalia – último día del año-.
  • Dada la manipulación política del calendario y métodos poco eficientes para calcular los meses intercaleres, el calendario pre-juliano llegó a tener un error tal de 4 meses con respecto a las estaciones del año.
  • Una de las mejores maneras de saber que tan desfasado estaba el calendario antiguo con respecto a la estación anual es leyendo las crónicas de batalla. En estas casi siempre se cita el clima y el mes del año en que ocurrieron.
  • El afamado historiador Will Durant en una lectura para un grupo universitario propuso que las fechas divisorias (idus, nonas, etc) tocaban generalmente en días impares ya que era muy difundido creer que los números pares traían mala suerte. Ver artículo sobre la división del mes.
  • El sistema con el que los romanos contaban los días del mes -por divisores- duró hasta bien entrada la Edad Media. Esto se puede observar en los trabajos literarios seculares de la época.
  • La palabra nefasto proviene de los dies nefasti. Si bien no tenían ningún carácter que indique una tragedia o un mal día, gradualmente la población los empezó a considerar días oscuros.
  • En el 59 a.C. el cónsul colega de Julio César fue Marcus Calpurnius Bibulus, quien no podía contrarrestar las imposiciones de Julio César y terminó recluyéndose en su casa utilizando, en vano, pretextos religiosos para declarar nulas las propuestas de Julio César. Como Julio César pudo pasar la mayoría de las medidas que propuso, como si hubiese gobernado él solo, es que a manera jocosa la gente se refería a este año como «el año de Julio y César” (esto debido a que los años se solían nombrar en base a los dos cónsules en el poder durante dicho año).
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