La Columna de Trajano, el monumento romano más imponente

La Columna de Trajano, construida a principios del siglo II d.C., es uno de los monumentos romanos más imponentes y una obra maestra de la arquitectura universal.

La Columna de Trajano

La Columna de Trajano (en latín Columna Traiani) es uno de los monumentos triunfales más famosos de la Roma imperial. Esta empírica columna, notable por su friso helicoidal dotado de miles de figuras talladas al relieve, relata la guerra y posterior conquista de Dacia entre los años 101 al 102 y 105 al 106 por el emperador romano Marco Ulpio Trajano (Dacia fue un territorio antiguo y enemigo histórico de Roma que existía entre las fronteras de la actual Rumania).

Más allá de ser uno de los legados arquitectónicos más importantes dejados por los romanos, esta magnífica columna triunfal ha sido una de las fuentes históricas primarias más exquisitas sobre el armamento, armaduras y tácticas de los romanos para los historiadores modernos. En efecto, es gracias a los finos y detallados relieves de esta columna que han llegado a nuestros días historias tales como la de Tiberio Claudio Máximo, el legionario romano que capturó a un rey. Así mismo, esta columna nos ha brindado información valiosa sobre la composición de la armadura lorica segmentata y la espada gladius entre muchos otros aspectos históricos y militares de Roma.

Ilustración de la Columna de Trajano. Podemos apreciar los coloridos relieves de su frisco.
Ilustración de la inauguración de la Columna de Trajano. Podemos apreciar los coloridos relieves de su frisco.

Construcción, historia y estilo

La columna es la primera columna cóclida de los romanos, y se erigió en lo que antiguamente fue el Foro de Trajano. De tipo centenario, ya que su altura se extiende a los 100 pies romanos (aproximadamente unos 29,7 metros; aunque debemos incluir el pedestal y la figura que adornan su cima, por lo que la columna se eleva unos 39,86 metros en su totalidad), es considerada por los historiadores modernos como una de las obras monumentales más vanguardistas de la arquitectura imperial media. Inaugurada en el año 113 d.C. (muy posiblemente el 12 de mayo debido a la inscripción Fasti Ostienses, ver artículo sobre el calendario romano), la columna tenía como objetivo primario el decorar el fino foro imperial de Trajano y luego, al morir este y su familia, servir como mausoleo al mismo y su esposa Plotina.

Si bien la columna tiene un estilo propio, puede verse claramente la influencia dórica en su construcción, como evidencian las claras estrías en su fuste, las cuales no son tan visibles debido al friso helicoidal que la adorna, y la moldura del capitel así como su contundente base en forma de corona la cual se ubica sobre zapatas (una cimentación superficial realizada sobre un prisma de concreto).

La columna se construyó con 18 bloques de mármol de Carrara. Estos bloques, ciertamente colosales, superan en promedio las cuarenta toneladas y su diámetro promedio ronda los 3,83 metros. La columna en si misma se divide en un fuste, la base, el capitel y un ábaco, todos en mármol de Carrara, y si bien originalmente su cima era adornada con una magnífica estatua triunfal de Trajano, con el paso del tiempo y la caída de Roma la estatua fue removida y posteriormente reemplazada por una estatua de san Pedro (ver secciones posteriores).

Si bien la Columna de Trajano fue vanguardista y única para su época, muchos historiadores de la arquitectura sugieren evidentes inspiraciones en el Mausoleo de Glanum, ubicado en la actual Francia, y del cual se cree se inspiró el perfil de las figuras. Así mismo, se cree que el estilo escultórico de las figuras fue influenciado por el estilo de Pergameno. Dicho lo anterior, es difícil encasillar la obra en un estilo previo, ya que, como hemos mencionado, se trata de un estilo vanguardista. Esto queda en evidencia al ver sus figuras de relieve bajo, esculpidas de esta manera con el fin de evitar alterar la línea arquitectónica de la misma. Si bien entre sus motivos podemos apreciar la manifestación de Danubio barbudo, la columna tiene una temática realista, dejando de lado las figuras mitológicas y las creencias y centrándose en los acontecimientos históricos, los paisajes, las tropas y sus armamentos así como puentes y fortalezas que fueron de importancia durante el conflicto.

Molde de uno de los paneles de la Columna de Trajano mostrando la intercepción y derrota de los guardaespaldas del rey dacio Decébalo, en el terreno montañoso. o de los paneles de la Columna de Trajano mostrando la intercepción y derrota de los guardaespaldas del rey dacio Decébalo, en el terreno montañoso.
Molde de uno de los paneles de la Columna de Trajano mostrando la intercepción y derrota de los guardaespaldas del rey dacio Decébalo, en el terreno montañoso.

El color de los relieves

Originalmente la columna estaba pintada con pigmentos vibrantes y un sin fin de colores adornaban sus relieves y figuras. Dichos colores fueron siendo lavados con el paso de los siglos, dando así al monumento su estóico y pálido semblante del mármol actual. No obstante, gracias a tecnologías modernas de inspección a través de rayos-x, se han podido reconstruir en parte algunos de los colores originales de la misma.

Reconstrucción con rayos-x de la pigmentación original de los relieves de la Columna de Trajano.
Reconstrucción con rayos-x de la pigmentación original de los relieves de la Columna de Trajano.

El interior de la Columna de Trajano

Una característica emblemática de esta columna es su interior hueco dotado de una estrecha escalera del tipo caracol de 185 escalones. En efecto, los visitantes podían ingresar a la misma a través de un pórtico es su base, subir por la escalera y llegar hasta un pequeño balcón en su cima. Varios personajes históricos realizaron este trayecto en sus visitas a Roma, siendo el poeta del siglo XVIII y XIX Johann Wolfgang von Goethe uno de los más famosos ya que plasmó con su pluma el efecto que la columna tuvo sobre su persona.

Para ingresar a la columna debe primero accederse a su base, base que se encuentra decorada en tres de sus lados y en la cual puede leerse de manera muy clara y en letras mayúsculas un texto sostenido por Victorias el cual nos informa que la misma es un obsequio del Senado y el pueblo romano al emperador, y además el dato estableciendo que su altura representa en efecto la altura del terreno entre la Colina Capitolina y el Quirinal antes de las extensas modificaciones al terreno realizadas para construir el Foro de Trajano. Pasadas unas estatuas de cuatro águilas sosteniendo guirnaldas de laurel accedemos a una celda donde en algún punto de la Historia descansaron los restos del emperador y de Plotina, y a su derecha el inicio de la escalera de caracol anteriormente mencionada.

Vista en corte del interior de la Columna de trajano.
Vista en corte del interior de la Columna de trajano. Podemos apreciar la escalera de caracol y las urnas con los restos de Trajano y Plotina.

El friso de la Columna de Trajano

Sin duda alguna el aspecto más importante tanto para los historiadores y su arquitectura es el friso helicoidal que desenrollado se extiende unos 200 metros y cuyo ancho varía entre los 0,89 metros en su parte más estrecha y 1,25 metros en su parte más ancha, y en el cual se relata de manera escultórica los eventos de la guerra de Dacia. En el mismo se aprecian entre cien y ciento cincuenta escenas (la diferencia radica dependiendo de cómo se cuenten o consideren las divisiones) y en las cuales más de dos mil quinientas figuras tanto de soldados romanos, así como enemigos, animales, objetos, construcciones e incluso equipos militares y paisajes fueron plasmados con gran talento.

Relieves de la columna de trajano.
Formación testudo (tortuga) representada en la columna de Trajano.

El relato del conflicto comienza desde la base de la columna, y a medida que los relieves van subiendo en altura vemos en fino detalle la sucesión de acontecimientos cronológicos que llevaron a los romanos a lograr la victoria sobre los dacios, sin obviar en el trayecto las grandes dificultades y contratiempos sufridos durante la campaña.

Detalle del molde de uno de los paneles de la Columna de Trajano mostrando la cabeza de Decébalo siendo entregada a Trajano sobre un escudo. La cabeza fue entonces conservada y posteriormente llevada Roma para ser presentada a la población durante el triunfo del emperador.
Detalle del molde de uno de los paneles de la Columna de Trajano mostrando la cabeza de Decébalo siendo entregada a Trajano sobre un escudo. La cabeza fue entonces conservada y posteriormente llevada Roma para ser presentada a la población durante el triunfo del emperador.

Claramente los escultores encargados de la construcción de la misma prestaron gran atención al relato histórico de los acontecimientos, y esto puede verse en la manera cronista con la cual se desarrolla la historia relatada en el friso. En el mismo vemos escenas de la marcha de los soldados a la batalla, las batallas en si mismas incluidas batallas a campo abierto y asedios a fortalezas así como la construcción de campamentos, maquinarias bélicas y piezas principales en las cuales se relatan los eventos más destacados e importantes del conflicto. Los relieves ha sido muy importantes para los historiadores modernos, como ya hemos mencionado al principio de este articulo, ya que más allá de los eventos históricos de la guerra vemos imágenes detallando la recolección del grano durante el verano, técnicas de construcción de campamentos o castras, el consilium, la acción de embajadores y negociadores, la práctica del lustratio (sacrificios), el expolio del tesoro dacio tras la victoria, etc.

Trajano en la piedra

Trajano es representando más que cualquier otra figura en su columna, siendo reflejado unas cincuenta y nueve o sesenta veces (nuevamente, existe discrepancia entre los historiadores sobre si una de las figuras es Trajano o no). Cuando Trajano es representado en las figuras podemos observarlo ya sea supervisando la construcción de los campamentos, dando discursos o dirigiendo la marcha. No obstante, y si bien la columna honra al emperador, en los relieves también se relatan las hazañas de generales romanos y héroes de guerra como el ya mencionado Tiberio Claudio Máximo.

Autoria

Los autores escultóricos en si mismos permanecen anónimos, siendo la obra en su totalidad atribuída al «maestro de la Columna de Trajano», quien ciertamente fue el arquitecto y escultor maestro a cargo de la fabricación de la misma. No obstante, y si bien participaron muy posiblemente docenas de escultores, solo sabemos el nombre en concreto de uno de estos, quien se tomó la libertad de firmar con su nombre uno de los relieves: Marco Ulpio Orestes (el nombre, claramente en honor a Trajano, nos indica que se trataba de un liberto). Así mismo, no sabemos si Apolodoro de Damasco, el arquitecto que diseñó el Foro de Trajano, participó en los esfuerzos por construir y esculpir la Columna de Trajano.

La columna en nuestros días

Tal fue el impacto que tuvo la Columna de Trajano sobre los ciudadanos de Roma que esta fue uno de los pocos monumentos resguardados prácticamente intactos hasta nuestros días, y en efecto varios decretos medievales, como el decreto del Senado medieval de 1162, protegieron a esta pieza de arte arquitectónico de saqueadores y vándalos. Lo anterior no es un dato menor, y un ejemplo del triste destino de muchos de los grandes edificios romanos es el Foro de Trajano en si mismo, complejo del que la columna era pieza central, y del cual, más allá de su bella columna, solo unos pocos edificios han permanecido relativamente en pie.

Quizás el punto histórico de mayor riesgo para el monumento fue la ocupación de Roma por parte de las fuerzas de Napoleón Bonaparte, ya que el general a cargo de la ciudad, François René Jean de Pommereul, tenía la intención de remover la columna de Roma y enviarla a Francia, aunque los gigantescos costes económicos y el poco tiempo disponible para hacerlo lo impidieron.

La columna de Trajano en la actualidad rodeada por los restos de lo que antiguamente fue el Foro de Trajano.
La columna de Trajano en la actualidad rodeada por los restos de lo que antiguamente fue el Foro de Trajano.

Si bien como mencionamos la Columna de Trajano permaneció relativamente intacta hasta nuestros días, la misma sufrió algunos cambios durante el medioevo y el renacimiento. Por ejemplo, el gran arquitecto Domenico Fontana colocó en la cima de su fuste (originalmente adornado con una gran estatua de Trajano) una figura en bronce de San Pedro, y a lo largo de los siglos varios edificios fueron erigidos para luego ser derribados con el paso del tiempo cerca de su base.

Obras basadas en la Columna de Trajano

La popularidad de la Columna de Trajano ha logrado que a lo largo de los siglos muchas obras se inspiren en la misma. Es así que podemos ver muchas piezas empíricas similares o fuertemente inspiradas en esta. Por ejemplo, la Columna Vendôme erigida por Napoleón en festejo de la victoria en Austerlitz o la Columna de Alejandro en San Petesburgo en honor al zar Alejandro I de Rusia, e irónicamente construida para conmemorar la victoria del Imperio Ruso sobre las fuerzas napoleónicas.