Tiberio Claudio Máximo, el legionario romano que capturó a un rey

En el año 106 d. C. un soldado de caballería romano de nombre Tiberio Claudio Máximo capturó al rey dacio Decébalo.

Tiberio Claudio Máximo

En la ciudad de Filipos, Grecia existe una tumba que sorprendió a los investigadores desde su hallazgo y posterior traducción. El mismo es un hito rectangular, traducido primeramente del latín al francés y posteriormente a varias otras lenguas modernas por la publicación francesa sobre epigrafía L’Année épigraphique.

Esta tumba cuenta la historia del legionario raso al cual recuerda y honra. Tiberio Claudio Máximo, un ciudadano romano que sirvió en las legiones imperiales durante los imperios de Domiciano y de Trajano entre los años 85 d. C. a 117 a. C., retirándose finalmente como veterano en Filipos, ciudad en la que pasa el resto de su vida disfrutando de su retiro. La traducción de esta tumba permitió explicar y dar contexto a uno de los eventos más importantes reflejados en la Columna de Trajano: la captura del rey dacio Decébalo.

Actualmente se cree que Tiberio Claudio Máximo nació alrededor del año 65 d. C. en la colonia Julia Augusta Filipense (Iulia Augusta Philippensis), algo que se deduce de su misma tumba, ya que era tradición representar una escena del pueblo natal del legionario. Así mismo, también se cree que su padre nació en Roma y fue un veterano de los ejércitos del emperador Augusto, recibiendo tierras arables en Grecia como premio tras retirarse honrosamente de la legión.

Detalle de la tumba de Tiberio Claudio Máximo mostrando la captura del rey dacio Decébalo.
Detalle de la tumba de Tiberio Claudio Máximo mostrando la captura del rey dacio Decébalo.

El soldado que capturó a un rey

La vida de este legionario, quien sirvió como auxiliar de caballería en la legión VII Claudia, en Viminacium, provincia de Moesia (actual Serbia) y luchó en las guerras de Domiciano contra los dacios y de Trajano contra los partos, no hubiese sido distinta de las de tantos otros cientos de miles de legionarios que conformaron las filas de las legiones romanas a lo largo de los siglos. No obstante, Tiberio Claudio Máximo se destacó por sobre el resto al convertirse en uno de los pocos soldados en la Historia de la humanidad en haber capturado a un rey.

Esto ocurrió durante la conquista romana de Dacia (años 101 d. C. a 106 a. C.). Durante dicho conflicto Claudio Máximo servía como explorator (un soldado a caballo de reconocimiento), y fue entonces que en el año 106, durante un reconocimiento del campo de batalla tras la derrota del rey dacio Decébalo por parte de Trajano y sus fuerzas, el explorador romano y sus hombres ven una polvareda en la distancia y así, tras acercarse para investigar el área, descubren lo que a simple vista parecía ser un noble dacio escoltado por sus guardaespaldas.

Tras una breve persecución en la cual varios de los guardaespaldas caen en batalla el vencido rey es acorralado en la ladera de una montaña quedando protegido solo por un puñado de hombres. Abrumado y vencido, el monarca corta su propia garganta con su espada segundos antes de ser alcanzado por los romanos. Tras esto, Claudio Máximo corta la cabeza del rey y la lleva hasta Trajano, quien complacido con lo sucedido premia al romano convirtiéndolo en un decurio (similar a un capitán actual).

El suceso quedó plasmado en la Columna de Trajano, desarrollándose en varios paneles de la misma y pudo entenderse en todo su contexto solo tras la traducción de la tumba anteriormente mencionada.

En el primer panel observamos el inicio de la persecución del Decébalo. Vemos a las tropas del Ala II comandadas por Máximo junto a algunos miembros de la caballería pretoriana.

Molde de uno de los paneles de la Columna de Trajano mostrando el inicio de la persecución del rey Dacio Decébalo.

En el segundo panel observamos la intercepción y derrota de los guardaespaldas del rey, en el terreno montañoso (los dacios pueden identificarse por la espada curva de tipo falx, véase el glosario de términos militares romanos).

Molde de uno de los paneles de la Columna de Trajano mostrando la intercepción y derrota de los guardaespaldas del rey dacio Decébalo, en el terreno montañoso por Tiberio Claudio Máximo y sus hombres.

En el tercer panel observamos a Decébalo siendo arrinconado en la ladera y el arremetimiento final de los romanos contra los últimos guardaespaldas del rey intentando defender a su monarca.

Molde de uno de los paneles de la Columna de Trajano mostrando al rey dacio Decébalo siendo arrinconado en la ladera por Tiberio Claudio Máximo y el arremetimiento final de los romanos contra los últimos guardaespaldas del rey intentando defender a su monarca.

Finalmente, el último panel se muestra la cabeza de Decébalo siendo entregada a Trajano sobre un escudo. La cabeza fue entonces conservada y posteriormente llevada Roma para ser presentada a la población durante el triunfo del emperador.

Detalle del molde de uno de los paneles de la Columna de Trajano mostrando la cabeza de Decébalo siendo entregada a Trajano sobre un escudo. La cabeza fue entonces conservada y posteriormente llevada Roma para ser presentada a la población durante el triunfo del emperador.

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