La formación triplex acies, la táctica con la que Roma conquistó al mundo

La formación y táctica de combate romana denominada Triplex acies fue la formación por excelencia de la República romana.

Artículos sobre la Evolución del ejército romano:

El ejército romano durante la monarquía
El ejército romano durante la República temprana
     La formación triplex acies
Las reformas militares de Mario

Introducción

Debido a la irregularidad del ejército y al levantamiento apresurado de los mismos ante la necesidad, los ejércitos del primer siglo de la República romana se vieron signados por maniobras de combate y estrategias extremadamente simples. De hecho, la táctica predilecta utilizada en los inicios de la República romana consistía en simplemente marchar frontalmente hacía el enemigo y generalmente ganaba quien mayor cantidad de hombres poseía en sus filas.

No obstante, gracias a las reformas que tuvieron lugar durante las guerras samnitas se introducen los manípulos (320 a. C.) y los romanos comienzan así a desplegar y emplear estrategias y tácticas eficaces en el campo de batalla. Siendo la formación triplex acies la más exitosa y característica de todas. Formación que continuó utilizándose incluso tras las históricas reformas militares de Mario.

Formación de batalla de una legión polibiana.
Formación triplex acies. Estructura de una legión romana de mediados de la República romana, el denominado «sistema de Polibio».

La formación triplex acies

En la formación triplex accies cada una de las tres líneas principales de la legión (hastati, principes y triarii) se dividía en 10 manípulos (con cada manípulo compuesto por dos centurias) y se acomodaban unas con otras en una retícula de tipo tresbolillo (o ladrillado).

De esta manera el combate se desarrollaba en una secuencia establecida, dejando brechas en la formación que eran utilizadas para que las líneas delanteras puedan replegarse a través de las líneas traseras en caso de ser superadas por el enemigo o también para permitir el paso a los escaramuzadores. Por ejemplo, una vez que los vélites (unidades de escaramuza) arrojaban sus jabalinas al enemigo, estos inmediatamente corrían hacia atrás por las brechas guareciéndose de la carga rival y dejando que la infantería soporte el choque.

Estructura de una legión de mediados de la República.
Estructura de una legión romana de mediados de la República romana, el denominado «sistema de Polibio».

Secuencia de combate triplex acies

El ataque comenzaba con la ubicación de los vélites por delante de las tropas, quienes intentaban enfurecer al enemigo con muecas e insultos mientras corrían desordenados contra estos y les arrojaban sus jabalinas. Ante el primer indicio de comenzar la carga por parte de los combatientes rivales los vélites corrían a refugiarse entre las brechas, dejando a los hastati (asteros) en el frente, quienes simultáneamente cerraban las brechas y caminaban hacia adelante golpeando su pila contra el escudo con el fin de inhibir a los contrarios.

A las 75 yardas, aunque esta distancia puede ser muy subjetiva dependiendo del terreno, cargaban una de sus jabalinas y la arrojaban contra el enemigo. De aquí en más dependía de la reacción de los rivales. Si estos se desparramaban a causa de los misiles romanos generalmente se los perseguía; por el contrario, si estos continuaban cargando hacía las filas romanas, los hastati formaban una pared de escudos y contrarrestaban el choque inicial.

En caso de ser superados por el enemigo, y con el fin de evitar pérdidas considerables, los hastati se replegaban por las brechas abiertas por los principes (segunda línea) y estos últimos volvían a cerrar las brechas y arremetían contra los oponentes. En este punto de la batalla el ejército rival no solo debía enfrentarse a unidades de infantería mejor equipadas y más experimentadas que las anteriores, sino que además estas estarían completamente frescas sin sus filas desarmadas por el choque inicial. 

En caso de que el enemigo fuese aún más formidable y sobrepasara a los principes estos repetían el proceso y se replegaban a través de las brechas hasta llegar a los triarii, los soldados mejor armados y protegidos de la legión y quienes con sus largas lanzas y grandes escudos detenían al enemigo a manera de pared. Su función era además la de causar un golpe psicológico en los rivales, ya que estos verían que repentinamente deberían enfrentarse a hombres con un equipo y modus operandi completamente diferente al de los hastati y los principes.

Los triarii cargaban y trataban de imponerse sobre los enemigos. Una vez contenida la situación las brechas en los triarii se cerraban completamente y se comenzaba una retirada ordenada, evitando así una segura y total masacre. El rol de los triarii era tan conocido y utilizado que de su experiencia y cordura dependía justamente el evitar el exterminio de la legión entera. Razón por lo que en Roma se popularizó la frase «ad triarios redisse» -a los triarios hemos llegado- para indicar una situación altamente desesperada Marco Antonio, por ejemplo, se cree que utilizó esta frase para amedrentar a Bruto tras el asesinato de César, cuando los conspiradores se dieron cuenta de la necesidad imperiosa de tener que aliarse con Marco Antonio para evitar que el pueblo, iracundo a causa del asesinato, los arrasara-.

Las brechas del sistema manipular.
Las brechas del sistema manipular.

Para mayor información sobre las formaciones de combate y la marcha romana puedes seguir este enlace: Formaciones y marchas militares de los ejércitos romanos.

Retirada ordenada

Uno de los detalles más interesantes de esta formación y táctica de combate es el que los portaestandartes se encontraban en la parte posterior o trasera de cada línea. De esta manera si las líneas romanas se dispersaban durante la batalla y los legionarios eran envueltos por el caos del combate, viendo los estandartes ya sabían para qué lado replegarse y así continuar con el combate retirándose de manera ordenada.

La importancia de los vélites

Es importante que no desestimemos el rol de los vélites, ya que en gran cantidad de oportunidades estos mismos, gracias a la manera en la que enfurecían al enemigo, lograban que la batalla sea victoriosa incluso antes de que chocaran los ejércitos. Podemos ver un ejemplo en uno de los relatos de Polibio.

Porque como el escudo galo no puede cubrir a un hombre, cuanto mayores eran los cuerpos, y éstos desnudos, tanto más se aprovechaban los tiros. Finalmente, imposibilitados de vengarse contra los que disparaban, por la distancia y número de flechas que sobre ellos caía, postrados y deshechos con el actual contratiempo, unos furiosos y desesperados se arrojaron temerariamente al enemigo y buscaron la muerte por su mano, otros se refugiaron a los suyos, hicieron público su temor y desordenaron a los que estaban a la espalda. De esta forma fue abatida la altivez de los gesatos por los flecheros romanos.

Historia Universal Bajo La República Romana, Libro II – Polibio.

Tras la introducción de las cohortes

Siglos más tarde el sistema de manípulos sería reorganizado durante las Reformas de Mario en cohortes. Dichas cohortes al momento de su creación estaban compuestas, cada una, en tres manípulos, sumando un total de 480 hombres aproximadamente -posteriormente se establecería la Prima Cohorts, una cohorte especial de 800 hombres que consistía en la élite del ejército-. De ahora en más la legión se dividiría en 10 cohortes de 6 centurias cada una.

En efecto, nuestro mayor referente al respecto es Julio César, de quien obtenemos a través de sus escritos que esta formación era llamada triplex accies por los romanos. Al mismo tiempo debemos señalar que no siempre era utilizada, ya que muchas veces la falta de hombres durante una guerra prolongada hacia que este tipo de organización fuese inviable. En efecto César debió utilizar formaciones alineadas en dos órdenes durante su campaña en la Galia.

Sobre la formación y la marcha de los ejércitos romanos

Para mayor información sobre cómo los romanos formaban a sus ejércitos en batalla (acies) y también sobre cómo los romanos formaban a sus ejércitos durante la marcha (agmen), por favor diríjase al siguiente artículo: Formaciones y marchas militares de los ejércitos romanos.

Variaciones

Nuevos enemigos llevaron a que Roma deba crear variaciones a su táctica de los tres ordenes así como otras tácticas completamente nuevas. Por ejemplo, sabemos que durante la Segunda guerra púnica los generales romanos comenzaron a emplear tácticas más dinámicas, como utilizar a los principes para flanquear al enemigo mientras los hastati estaban trenzados en batalla tras el choque inicial contra el enemigo (algo empleado frecuentemente por Escipión).

El uso de elefantes por parte de los cartaginienses también llevó a que los romanos deban adaptar sus formaciones para enfrentarlos. Por ejemplo, durante la batalla de Zama Escipión debió organizar a sus legionarios en columnas con grandes brechas entre estas. Una vez que los elefantes ingresaban a las brechas era el trabajo de los velites atacar a los animales con sus jabalinas. Una vez que los elefantes eran vencidos el ejército romano debía rápidamente reorganizarse para contener la carga de la infantería cartaginiense.

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