Biografía de Gayo Julio César, de la guerra civil, al poder absoluto y su asesinato

Su lugar en la guerra civil, el ascenso al poder total y absoluto y la traición en el Senado que termino con su vida.

Índice de la vida y obra de Julio César.

De su juventud a sus primeros pasos en el poder
Del Triunvirato y la Guerra de las Galias
De la guerra civil, al poder absoluto y su asesinato (usted está aquí)
Adicional: Curiosidades, frases y hechos de Julio César

Antecedentes hacia La Guerra Civil

Sin un balance de poder, la situación llamaba para la catástrofe. Tanto César como Pompeyo consideraban que la República estaba llegando a su fin, pero ambos tenían visiones muy diferentes del tipo de gobierno a seguir. César quería conservar el status quo y pretendía un liderazgo progresivo, en si no deseaba que «el Senado sufriera daño alguno». Si bien esto puede sonar como una política en demasía altruista para la época, las intenciones de César estaban más enfocadas a incrementar su control e influencia personal en el estado, que en el buscar el verdadero poder del pueblo. Pero de todas maneras, dándose los deseos de César, el pueblo vería su situación democrática ampliamente mejorada en comparación al actual unilateral Senado. Por otra parte Pompeyo, y como veremos lo logra por muy breve tiempo, pretendía un gobierno dictatorial donde el fuese la cabeza y el músculo al mismo tiempo. Una vez que Pompeyo se convierte en ‘dictador’, dados los eventos anteriormente mencionados, se alía totalmente a los optimates.

Detalle estatua de Julio César.

Este distanciamiento entre ambos era evidente desde hacia un tiempo por diferentes razones. Los crecientes celos de Pompeyo hacia los triunfos de su aliado que combinados con la muerte de Julia en el 54 AC, hija de César y esposa de Pompeyo, distanciaron a éstos dos personajes aún más permitiéndonos observar en este punto particular de la historia los caminos de ambos separarse irremediablemente, lejos de cualquier reconciliación posible. Sin embargo Pompeyo no tardaría en encontrar una nueva esposa, pero no sería algo muy placentero para César ya que el nuevo matrimonio de Pompeyo, el cual se realiza por conveniencia, con Cornelia -hija del ferviente enemigo de César, Escipión- seria otro punto de quiebre en torno a la guerra. Por el lado del Senado el miedo continuaba creciendo ante los triunfos de éste general imbatible, quien a pesar de todos los pronósticos, logra llevar adelante, y victorioso, batallas de dimensiones no vistas desde los tiempos de Alejandro el Grande.

César cruzando el Rubicón.
Grabado de César y su legión cruzan el Rubicón.

Al poco tiempo de haber sido Pompeyo declarado consul sin colega los optimates requerirían un conjunto de acciones inmediatas para limitar a César. Pompeyo sin cuestionar consentía las acciones que éstos proponían contra César y a pesar de que éste tuvo una propuesta de paz para con el Senado esta fue rechazada y se lo declaró enemigo público luego de que el Senado convenciera a Pompeyo de que César era una gran amenaza para la República y éste tomara el mando de las tropas en la península itálica. Para este entonces César no tuvo otro remedio que reagrupar su ejército y luchar. Llamó a la décimo tercera legión y tras un discurso en el que recalcó los problemas de la República y la patética situación del actual gobierno en Roma los soldados fervientemente le dieron su apoyo. Tal fue el acojo de sus tropas que, aunque éste no pudiera ofrecerles la soldada -paga especial a los soldados- requerida, estas le otorgaron su apoyo incondicional. El 10 de Enero del 49 AC César cruza el Rubicon dando inicio a la Guerra Civil.

Guerra Civil

La guerra duró 4 años y abarcó el territorio de toda la República, incluso territorios más allá de las fronteras Romanas. César siempre contó con el apoyo del pueblo, y esto fue notable en este período tan particular de la historia. Las ciudades abrían sus puertas y lo recibían como un héroe: «las aldeas lo saludaban como un dios» según nos cuenta Cicerón, mientras César avanzaba por la península itálica rumbo a Roma. Ante este impetuoso avance, y aúnque contaba con tal cantidad de tropas que llegaba a doblar a las de César, Pompeyo huye de Roma, junto con los senadores y magistrados, hacia Grecia. Esta huida no se puede catalogar de cobardía. César contaba con fuertes refuerzos que venían de las legiones emplazadas en la Galia que durante el invierno habían quedado varadas en sus estaciones, algo que hubiera sido en extremo peligroso para los pompeyanos. La estrategia de éste era reagruparse en Grecia y desde allí vencer a César cuando éste fuera a su búsqueda, que ciertamente lo haría ya que no podía dejar un foco de oposición tan grande acumulando fuerzas que en cualquier momento vendrían a reconquistar la capital. César a su llegada a Roma es nombrado dictador, pero tras 11 días abandona este cargo y es declarado cónsul, no porque no deseara este poder sino porque debía jugar su juego de manera aplacada para no despertar un recentimiento en la sociedad, en fin, no quería que el pueblo ni los ricos sintieran que «se cambiaba un mal por otro».

Soldados peleando en la guerra civil.

Como mencionamos en el párrafo anterior César estaba obligado a seguir combatiendo a las tropas de Pompeyo -al cual César no guardaba un odio profundo y hasta podría haber llegado a un acuerdo si éste se hubiera dignado a discutir la situación-. Marchando con su ejército hacia Hispania, donde Pompeyo contaba con 7 legiones -recordemos que había sido dispuesto como procónsul de Hispania en el tratado de Lucca-. César se enfrenta y derrota estas tropas. Su actitud conciliadora con los vencidos hizo que varios pueblos ibéricos abandonaran a Pompeyo y se unieran a su causa. Continuó con su lucha hacia Pompeyo dirigiéndose al Este, más precisamente Grecia, donde como hemos dicho Pompeyo se había replegado. El problema de llegar a tan remoto lugar era el transporte marítimo de sus tropas, el cual acortaría el viaje considerablemente y sobretodo los peligros del viaje por tierra duro y áspero a cualquier hombre, más aún a un ejército. Este transporte César lo consigue hábilmente en Brindsium donde logrando transportar a sus tropas hacia Egipto y, luego de romper el cerco impuesto por Pompeyo, que pretendía cortar su línea de suministros, se dirige a Tesalia -ciudad Griega de vital importancia-. Por el camino hubo pequeño enfrentamientos con tropas leales a su enemigo, pero la fortuna estuvo de su lado. Luego de idas y venidas logra enfrentar a Pompeyo quien se encontraba acantonado con un gran ejército y esta vez decidido a resistir. Las tropas de éste duplicaban prácticamente a las de César, pero éste último con una admirable capacidad estratégica, y mucha fortuna, logró derrotarlo en el 48 AC, luego no si, de una imponente batalla donde debido a un error en el ataque de caballería de Pompeyo, que termino barriendo a sus propias tropas, al verse en fuga de una cohorte de César que impuso una resistencia formidable en el flanco atacado por dichos jinetes. Es importante aclarar que no fue tan simple para César este triunfo ya que en la batalla anterior a la de Tesalia estuvo apunto de ser derrotado, y solo por un pequeño margen táctico logró esquivar dicho destino. Ya habiendo aplastado a la mayoría del ejército pompeyano César, quien demostraría una rara cualidad al perdonar y restituir con los viejos honores y cargos a sus enemigos, vuelve a ser indulgente con los vencidos y libera a los senadores y caballeros; Además quema correspondencia dirigida a Pompeyo, sin abrirla, lo que le pudo haberle traído problemas a varios. Esta indulgencia y magnanimidad logra que una gran cantidad de hombres enemigos se unan a sus propias legiones. Quedando, así entonces, como único gran señor de Roma. Luego de la derrota Pompeyo huye a Egipto -48 AC-, territorio donde anteriormente obtuvo triunfos, pero es traicionado y asesinado por un servidor de Ptolomeo, quien enviando un hombre que anteriormente había servido en sus filas, las de Pompeyo, lo embosca al bajar del navío que lo transportaba y corta su cabeza para entregarla posteriormente como trofeo a César.

Vida de Pompeyo Magno.
Linea temporal de Pompeyo Magno.

César se dirige a Egipto y se entera de la noticia y, según los historiadores clásicos, llora al ver la cabeza de su antiguo aliado y posterior enemigo, tal vez sin guardar rencores y queriéndole ofrecer el perdón -algo que sin duda alguna hubiera elevaría públicamente su personalidad- o por, como dicen los relatos clásicos: «asustado lo trágico del destino común de todos los hombres». Mientras tanto en Roma se lo vuelve a nombrar dictador, con derecho a decidir sobre la guerra y la paz sin consultar al pueblo ni al Senado.

César no vuelve inmediatamente a Roma y se queda algún tiempo por estos lugares donde conoce a Cleopatra, hermana-esposa de Ptolomeo, y entre quienes había un conflicto por la supremacía del territorio. César entablaría una relación con esta reina, a quien como veremos ayuda a subir al poder, y de esta relación posteriormente tienen un hijo no legitimo, Cesarion -quien nacería poco después de la guerra de Alejandría-. Luego de reorganizar el territorio y pedir tributo se enfrenta en la guerra de Alejandría, iniciada por nobles egipcios que se oponían a las reformas propuestas por César y a los fuertes tributos que éste demandaba. En esta reorganización territorial no solo estableció jurisdicciones sino que también se encargó de asuntos administrativos como temas fiscales y el arreglo de rutas de granos para proveer a Roma. Luego de aplacar una sublevación del rey del Bósforo Farnaces, en una batalla que duró 4 horas -47 AC-. César en un reporte comenta: «Vini, Vidi, Vinci» -Vine, vi, Vencí- , burlándose de los triunfos militares de Pompeyo en Oriente sugiriendo que estos se debían a luchar contra enemigos débiles. Para encargarse de sus asuntos en Roma nombra a Marco Antonio como su lugarteniente, lo que en ausencia del César, lo convertía en la máxima autoridad en Roma e Italia. Luego de una campaña en Oriente, cuyo objetivo era limpiar la zona de tropas pompeyanas, vuelve a Roma. En Roma César releva a Marco Antonio y es elegido cónsul en el 46 AC junto con Emilio Lépido -persona de importancia histórica quien será uno de los triunviros del Segundo Triunvirato junto a Marco Antonio y nada más ni nada menos que Octavio, es decir, Augusto-

Vida de Julio César.
Linea temporal de Julio César

Con Roma en tranquilidad César se dirige hacia Africa para eliminar los últimos remanentes pompeyanos de la región -recordemos que varias tropas estaban dispersas y sus ejércitos al mando de sus antiguos legados y sobretodo personajes como Catón al mando-. Este enfrentamiento se da en Thapsos y significa una victoria monumental para César ya que dos de sus rivales históricos cometerán suicidio luego de esta derrota. Pero sin embargo no estaban los pompeyanos completamente derrotados, los hijos de Pompeyo se dirigen hacia Hispania para continuar resistiendo y clamando por su ‘legitimo’ derecho. Luego de esta batalla la preocupación de César consistiría en la reorganización de Africa, hizo arreglos geo-políticos en la región y administrativos a nivel económico, pero no se mantuvo tanto tiempo como en Egipto ya que esta región fue históricamente pobre y no presentaba un gran desarrollo que administrar. César es nombrado dictador por tercera vez y Praefectus Morum, cargos que le permitirían realizar una gran cantidad de reformas posteriormente. Luego de su triunfo en Thapsos César recibiría 4 triunfos -por las Galias, Alejandría, el rey del Ponto y la campaña en Africa)-. Suetonio, describe con buen detalle como fueron estos:

Concluidas las guerras, disfrutó cinco veces de los honores del triunfo, cuatro en el mismo mes, después de la victoria sobre Scipión y con algunos días de intervalo, y la quinta después de la derrota de los hijos de Pompeyo. Su primero y más esclarecido triunfo fue sobre la Galia, después el de Alejandría, el de Ponto, el de Africa, y en último lugar, el de España, y siempre con fausto y aparato diferentes. En su triunfo sobre la Galia, cuando pasaba por el Velabro, fue casi despedido del carro a consecuencia de haberse roto el eje (26); subió luego al Capitolio a la luz de las antorchas, que encerradas en linternas, eran llevadas por cuarenta elefantes alineados a derecha e izquierda. Cuando celebró su victoria sobre el Ponto, se advertía entre los demás ornamentos triunfales un cartel con las palabras VENI, VIDI, VINCI (llegué, vi, vencí), que no expresaba como las demás inscripciones los acontecimientos de la guerra, sino su rapidez.

Los doce Cesares – Julio Cesar, Por suetonio.

En Hispania Cneo Pompeyo -hijo de Pompeyo- al mando de un reducido ejército conquista las Baleares, a pesar de que luego de la batalla de Ilerda César consiguiera el apoyo de varias facciones, todavía había focos pompeyanos en la zona. Los pompeyanos trataban de desgastar a César, quien prontamente fue por éstos, mientras éste quería un encuentro decisivo pero éstos trataban de evitarlo a toda costa, hasta que en el 45 AC César pone fin a la Guerra Civil al derrotar, en la llanura de Munda, al ejército de Cneo Pompeyo, quien murió en la huida. Solo un hijo de Pompeyo, Sexto Pompeyo, quedaría vivo.

Ilustración, asesinato de Pompeyo Magno.
El asesinato de Pompeyo Magno, grabado de 1880 perteneciente al libro Historia Ilustrada del Mundo.

Poder absoluto

Pasada la Guerra Civil César prontamente retorna a Roma como líder indiscutido, de hecho el mundo desde los tiempos de Alejandro nunca había contado con un líder tan poderoso. Pero su liderazgo se vería a prueba en Roma al enfrentar los problemas magnánimos que esta sufría luego de tan cruenta guerra. Entre los mas graves se encontraba la economía, que estaba desplomada por el piso. No es difícil de imaginar el alcance de la guerra viendo que según un censo ordenado por César la mitad de la población había perecido en los cuatro años que duró. Como si los problemas económicos y sociales fueran pocos los soldados comenzaron a rebelarse, y esto no sería un problema más sino que sería el gran problema de César. Como éste bien remarcó: «Mis soldados dependen del dinero, que depende de la fuerza, que depende de ellos mismos». Roma era ahora una dictadura en transición a un nuevo sistema de gobierno, el cual todavía no estaba definido del todo. Los soldados eran una pieza clave en la cohesión social y un amotinamiento de estos sería absolutamente catastrófico. Por lo que César debió mantener contentadas a sus tropas y sobretodo cumplir con sus promesas. Entre ellas las reparticiones de tierras a los veteranos y las fuertes sumas de dinero que había prometido eran una pieza fundamental en mantenerlas a raya. Pero no solo se tendría que preocupar por el animo de las tropas, también debería mantener calma a la población. Para esta aplicaría una serie de políticas demagógicas, entregando juegos y espectáculos junto con comida e incluso fiestas que resultaban en imponentes banquetes para miles de ciudadanos. Seguramente que estas festividades, juegos y comida gratis no sacarían a la población de sus problemas, pero la harían olvidarse de ellos por un tiempo. Al menos por el tiempo necesario hasta que César pudiera poner la situación en orden. Por Suetonio sabemos:

Triunfo de César.
Triunfo romano por el famoso ilustrador de la historia clásica Peter Connolly.

Además de los dos sestercios dobles que, al comienzo de la guerra civil, había otorgado a cada infante de las legiones de veteranos a título de botín, dióles veinte mil ordinarios, asignándoles también terrenos, aunque no inmediatos para no despojar a los propietarios. Repartió al pueblo diez modios de trigo por cabeza y otras tantas libras de aceite, con trescientos sestercios que había ofrecido antes, añadiendo otros cien en compensación de la tardanza. Perdonó los alquileres de un año en Roma hasta la cantidad de dos mil sestercios, y hasta la de quinientos en el resto de Italia. Agregó a todo esto distribución de carnes, y después del triunfo sobre España, dos festines públicos, y no considerando el primero bastante digno de su magnificencia, ofreció cinco días después otro más abundante.

Los doce Cesares – Julio Cesar, Por suetonio.
Busto de Julio César
Busto de Julio César

Podemos decir sin lugar a dudas que ciertamente en su meta existía el recuperar a Roma como ciudad y estado, pero es algo que nos es muy difícil asegurar ya que no pudimos observar una evolución y desarrollo en sus políticas, producto claro del poco tiempo que transcurrió desde el fin de la Guerra Civil hasta su asesinato. Sin embargo dentro de lo que sí podemos ver se encuentra el hecho de que César tomaría medidas muy claras para desarticular el antiguo sistema estatal de gobierno Romano. Lo vemos más claramente en una de sus principales medidas al aumentar el número de senadores de 600 a 900, así estos pasarían más tiempo discutiendo en la burocracia de los debates y las votaciones y no tanto tiempo decidiendo en concreto. De cierta forma transformaría al Senado de un órgano legislativo a uno administrativo -algo que Augusto concretaría definitivamente en el Principado-. Suetonio es el que nos comenta en su Biografía de César, que era este mismo quien remarcaba que la República era simplemente «una máscara, sin realidad alguna». Pero, sus medidas, no serían solo de interés político, varias de las medidas tomadas por César, harían un hincapié muy fuerte en lo social  lo económico y lo administrativo. Como por ejemplo la redistribución de tierras, junto con la condonación de deudas, de esta manera luchando contra la pobreza y la desocupación. Algo que combinaría junto a programas de construcción en diferentes partes como Grecia, España y Roma. El alivio a la densa población lo intenta lograr enviando ciudadanos a colonizar Cartago y Corinto. Económicamente una de las medidas más importantes fue el promulgar la Ley de banca rota y varias leyes que se mantuvieron casi similares hasta nuestros días. La distribución de tierras a militares, formando colonias enteras de ex-legionarios tenía un doble uso. Por un lado aliviaba la población y contentaba al ejército, por otro lado estas eran emplazadas cerca de las fronteras dando un caudal de hombres si surgía algún problema fronterizo. Las provincias se vieron beneficiadas con ciudadanías romanas, entre estas varias de las ciudades leales en la guerra recibieron su ciudadanía. El calendario luni-solar fue sustituido por el calendario Juliano del astrónomo Sosigenes de Alejandría ya que este ya no predecía más las estaciones.

Estatua de Julio César.
Estatua de Julio César.

Sin duda alguna el poder de César era enorme. Pero para comprender correctamente su magnitud y alcance, debemos ver sus cargos políticos, que no eran más que pantallas para justificar este poder. Al momento de su muerte César era dictador perpetuo; censor, haciendolo inmune a los tribunos del pueblo; pater patriae -padre de la patria- asi teniendo un caracter ademas civil en su mando. A nivel religioso había sido declarado pontifex maximus de por vida, teniendo así un fuerte control sobre la religión y lo unico que lo separaba de ser llamado monarca era nombrarlo de manera formal, como dice el dicho «era un rey sin corona». Algo que sin duda alguna lo hubiera realizado en el momento que sienta que «el pueblo estuviera listo para aceptar un monarca». Lo mas probable es que su modo de reinado se hubiera inspirado en las monarquias helenisticas, que ciertamente le impresionaban. Podemos ver un indicio de esto al tener en cuenta que el comenzo a divinizarse, algo que luego seria llevado a su maxima expresion por el «culto al emperador» en el imperio».

El asesinato de Julio César

Sus asesinos quienes entre los más importantes se encontraban Bruto, Casio y Casca no eran nuevos a la vida de César. Bruto fue sin duda alguna el mas grande de los traidores en esta conspiracion, era visto como un hijo por César a pesar de haberse alineado en el lado de Pompeyo durante la Gurra Civil, Cesar no solo lo perdonaria por esto sino que ademas le permitio mantener su antiguo status social. Casca, otro gran traidor, quien en el pasado había sido su enemigo y César perdonara dos veces su vida y Casio quien estuviera alineado a su lado en la Guerra Civil pero su deseo por el dinero y la riqueza hicieron que traicione vilmente a César al no haberle dado éste un cargo importante al finalizar la guerra. Siempre mantuvieron el mayor de los sigilos al respecto de sus oscuros y traicioneros planes. Reuniéndose en las diferentes casas de los confabuladores donde tramaban y planeaban diferentes maneras de asesinarlo. Luego de discutir acaloradamente las distintas formas de como hacerlo y la justificación que podrían introducir a esto, llegaron a un acuerdo en el que establecieron que el asesinato se cometería en el Senado. Ya que personas que no pertenecían a este orden no podían ingresar y una daga era fácil de esconder en el umbo -uno de los pliegues de la toga-. Pero la razón de mayor peso es que si el asesinato se cometía en el Senado, existiría la justificación perfecta a manera de «se ha eliminado al tirano por el bien de Roma» Con esta excusa los asesinos pretenderían justificar sus acciones ante el pueblo y la aristocracia, excusándose al actuar en nombre de las libertades.

Vincenzo Camuccini, La Muerte de César, 1798
Vincenzo Camuccini, La Muerte de César, 1798

Según cuenta la historia César se vio enfrentado a una serie de designios por parte de su esposa, quien tuvo sueños en los que César aparecía tirado en el piso; y otro le llegó unos días antes por parte de su sacerdote, quien luego de practicar los sacrificios estableció que el futuro no se veía bien para César, advirtiéndole que se guarde de los «Idus de Marzo», por lo que sus amigos y esposa le pedirían que no vaya al Senado. César aceptaría esta propuesta en un principio, pero sería el mismo Bruto el que lo convencería diciéndole que «haga de su coraje su propio destino», palabras que cautivaron a César decidiendo ir al Senado. Camino al Senado, cuenta la historia, un hombre le entregaría un pergamino al grito de «Léelo César! léelo antes de entrar a la Curia» pero César apresurado no lo haría y entra a esta con el pergamino en mano.

Estatua en bronce de Julio César.
Estatua en bronce de Julio César.

Los hechos de como ocurrió este crimen nos llegan en mayor medida gracias al historiador griego Damaskenos, quien entrevistaría a varios testigos oculares y anotaría los recuentos de lo sucedido. El asesinato ocurrió rápidamente. Al entrar al Senado fue saludado por los miembros de este siendo flanqueado por sus prontos a ser asesinos. Lucio Tulio Cimbro, un antiguo partidario de César posiblemente enemistado por el destierro de su hermano, fue el que daría la señal al resto de los asesinos. Para esto se acercaría a César pidiéndole por su hermano, y comenzarían a forcejear rasgando la toga de César al mismo tiempo que comenzaría a gritar para que los demás lo ataquen. Prontamente los asesinos sacaron a relucir sus dagas, el primero en herir a César fue Servilio -Servilius Casca- quien lo apuñaló en el hombro izquierdo y a este ataque siguió el del hermano de Servilio, quien apuñala a César en sus costillas. Casi instantáneamente siguieron los de Casio quien cortó la cara de César y el de Décimo Bruto. Los asesinos no lo hacían con tranquilidad, muchos de ellos estaban extremadamente nerviosos al punto de apuñalarse entre ellos por error. Longino -Longinus- por error hiere a Bruto en su mano y Minucio -Minucius- a Rubrio -Rubrius- en el muslo, mientras lo a`puñalaban como salvajes una y otra vez. César caería a los pies de la estatua de Pompeyo. No sin antes haber sido apuñalado por gran cantidad de hombres que se abalanzaban sobre el como perros salvajes queriendo su tajada.

Es extremadamente dificil juzgar a un lider por sus hechos, ya que politicamente estos pueden ser subjetivos a un fin mayor y pueden ser facilmente mal interpretados. Pero sí podemos saber cuan bueno fue un lider asesinado por la reaccion del pueblo a su asesinato. Esto es los que no cuenta Apiano:

…Un hombre que se volcó fuertemente a la causa popular y altamente experimentado en el ejercicio del poder, fue asesinado en la Curia del Senado por Bruto y Casio producto de los celos a su inmenso poder y además por el deseo de continuar con la constitución estatal tradicional. El pueblo de hecho lo extrañó más que a ningún otro; comenzaron una cacería de sus asesinos, le dieron un funeral en el medio del Foro y construyeron un templo en el sitio donde estaba la pira, además le ofrecían sacrificios como si fuera un dios.

Apiano
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